Buenas noches de nuevo!

Acabo de llegar del aeropuerto, de ir a dar la “bienvenue” a Beatriz Olmo, otra española que pone su granito de arena para ayudar a este maravilloso país y que ha venido con su amiga María para pasar una semana. Beatriz colabora con la asociación de viudas Paling Wende, del barrio de Badenya, a través de microcréditos y de la producción de tarjetas de felicitación de navidad que hacen aquí y vende en Barcelona.

Pero dejarme retroceder unas 15 horas en el tiempo hasta esta mañana. Llevo un par de días sin oír al gallo loco que tengo en el patio del vecino. Lo de loco es porque no sé bien el mecanismo que le lleva a ponerse a “kikirikear”, sobre todo en lo que se refiere a la hora! A éste le da igual que sean las 3, 4 o las 5 de la madrugada! Y aunque duermo con tapones, el “kikirikeo” atraviesa la espuma! Y una vez ha atravesado la espuma por primera vez ya no vuelvo a dormir en profundidad y ni tiene que sonar la alarma para despertarme. Son mis limitaciones, las conozco y vivo con ellas! Pero como lleva un par de días sin cantar me despierto por la alarma del móvil y no por sus cantos. Como es sábado y no tenía nada que hacer hasta las 9.30h, anoche al meterme en cama decidí no ponerme la alarma y madrugar de forma natural, segura de que el calor y la luz impedirán que durmiera algo más de las 7.30h! Qué ingenua! A las 6.30h suena el teléfono y yo que, al no tener el elemento discordante del “kirikikeo” estaba en lo más profundo de mis sueños me despierto descolocada pensando que me olvidé de quitar la alarma pero veo que es una llamada de un número desconocido. Todavía intentando conectar la voz a la parte de mi cerebro donde está almacenado el francés cojo el teléfono y acierto a reconocer al otro lado la voz de Zovit que está con Badoló (*). Me comenta que van a ir a un barrio cerca de Rimkieta donde a las 10h hay una fiesta de Pascua que no acabo de entender bien en qué consiste y que si quiero asistir con ellos. Pero a las 9.30h tengo que ir al centro, a la General d’Assurances, para cerrar el tema del seguro del banco de cereales. Y después tenía intención de unirme a lo que estuviera haciendo el equipo de Emsimisión, la asociación de médicos españoles que han estado toda esta semana pasada operando en Ouaga, para despedirme. Esta noche se van algunos de ellos. Queda un retén de oftalmología, de organización y de comunicación hasta el jueves y Dámaris que se queda un mes aquí para cerrar todos los temas. Así que agradezco (entre dientes, que son las 6.30h de la mañana!!!!) a Zovit su llamada y me excuso de no poder acompañarles!

Tengo trabajo pendiente de ordenador y ropa que lavar así que ya que estoy despierta me levanto, sin saber que no hay agua ni electricidad!! Pero como la batería del ordenador me da para un par de horitas aprovecho para sacar algo de trabajo y me voy al centro a la reunión en la General d’Assurances.

De vuelta a casa, seguimos sin electricidad y no tengo batería en el ordenador por lo que llamo a Angel, el presidente de Emsimisión, para preguntarles qué planes tienen. Me comenta que en algún momento irán al Village Artesanal, que es un espacio con casetas donde se produce y vende toda la artesanía del país, desde el rincón del cuero de los Touareg, al rincón de las telas, el de las estatuas de bronce y madera, el de los batik, etc., y decido unirme a ellos.

Bajo a hablar con mis vecinos, la chica de la tintorería y con los de la tienda de ropa de al lado, para preguntar qué pasa con la electricidad y el agua. Me comentan que este año está siendo horrible. Como la demanda de electricidad es enorme por los aires acondicionados ahora que el calor ya es fuerte, establecen horarios de suministro de electricidad. En cuanto al agua, es porque este año está siendo muy seco. Los cortes no suelen durar más de un par de horas pero últimamente no cumplen así que no se puede saber cuándo volverá la electricidad y ni el agua. Están convencidos de que esto es lo que hay y que el gobierno no puede hacer nada al respecto porque la electricidad la traen de Cote d’Ivore y desde allí no pueden suministrar toda la energía que Burkina necesita. Le pregunto a la propietaria por el negocio de la tienda de ropa, que está en el barrio desde octubre. Me comenta que va tirando, que trae la ropa de china, a donde viaja unas 4 veces al año y me cuela la pregunta de si estoy casada con el chico que me acompañaba en el otro viaje que esta vez no ha venido!!! Le digo que no, que es un amigo pero que no estamos casados. Y me dice que si no tengo novio, ella me presta a su primo a cambio de que yo le preste a mi amigo!! Ay Serge, prepárate para cuando vuelvas porque le he prometido una cita a cuatro! 😉 En ese momento llama Angel para decirme que ya van para el Village así que me despido y me voy para allá.

Después de pasear un rato por las artesanías y de aprovechar para comprarme lo que más me chifla de todas las artesanías que es un puchinelis hecho con cáscara de calabaza, en forma de león, para seguir con mi colección de puchinelis que empecé en el primer viaje a Burkina (ya tengo un elefante, un mono, un conejo y ahora el león!) tienen planes de volver al SIL, el lugar donde se alojan, para acabar de recoger y salir al aeropuerto. Como también tengo que ir al aeropuerto, estoy tan a gusto con ellos y no tengo otros planes de sábado tarde, decido ir con ellos. Llegamos al SIL y me voy con Gabriel, Rafael y Jaume, tres auténticos hachas del arte odontológico, a tomar una Coca-Cola y algunas Brakina (la cerveza de Burkina) y charlamos un buen rato de sus vivencias estos días hasta que llega la hora de recoger maletas y tomar algo antes de ir al aeropuerto.

Al llegar al aeropuerto me despido de ellos y voy en busca del hermano Salvador, con quien he quedado porque va a recoger a Bea y María. La asociación de viudas tiene de contable al Hermano porque muchas de ellas son madres de su colegio.

El vuelo no ha llegado así que nos sentamos en un rincón. Me pregunta por los proyectos de Rimkieta y le pregunto por Badenya y me quedo absorta escuchando sus historias. La de la construcción de los dos nuevos pozos del colegio que me ha dicho va a escribir y enviar no tiene desperdicio! También hablamos de los cortes de agua y electricidad y me confirma que no respetan los horarios establecidos de cortes porque por ejemplo, el sufre cortes en el colegio que está en otro de los barrios necesitados de Ouaga y sin embargo, en donde vive, que es en pleno centro, no la cortan cuando se supone que la deberían cortar… Parece que ya empieza a salir gente así que nos acercamos a la salida y en un rato salen Bea y María. Les acompaño al coche y me vuelvo a casa porque es tarde y todavía tengo que escribir en el blog!

Y hasta aquí por hoy! Besiños y buenas noches

(*) Zovit y Badoló son dos personas de Rimkieta que están muy introducidas en el barrio y que me echaron una mano en mi primera estancia larga aquí en febrero 2008 para la compra de las parcelas donde está construida la maternelle. Tenemos muy buena relación con ellos y siempre que lo necesitamos podemos tirar de ellos. Actualmente son las dos personas que nos están ayudando con las relaciones con el “chef traditionelle” de Zongo para la construcción del tercer pozo.