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Tond pusda yam bark wusogo yam sen sake mwa tond boola (*)

Nov 29, 2017 | 0 Comentarios

(*) ¡Muchas gracias a todos los que lo habéis hecho posible!

Ambroise, Hervé y Moïse con sus diplomas

Ambroise, Moïse y Hervé, tres de los niños del proyecto de “Formación y reinserción de niños de la calle”, en cuyos curricula no falta de nada (robos y peleas en el taller, repetidas ausencias voluntarias, falta de limpieza y cuidado personal, etc.), integran la segunda promoción de aprendices FAR. Orgullosos, recogieron hace unos días el diploma que así lo atestigua.

Y es que, al igual que en la primera promoción de aprendices, esta segunda también ha pasado, con gran dificultad, de un camino de pinchos, a uno de piedras.

En un acto familiar, lleno de cariño, hemos procedido a la entrega de diplomas de fin de formación de talleres de los 3 niños de la segunda promoción: un carpintero y dos mecánicos de coches, que emprenden, desde ya, cargados de ilusión y con muchas ganas, un camino laboral, a través del cual podrán asegurar su futuro, y el de sus familias.

A la derecha, Ambroise y Moïse, el primer día de su formación en el taller de mecánico, con Drissa y dos compañeros de formación de la FAR

Gracias a sus más de 8 años de formación de la mano de la FAR, no sólo a título profesional en el taller, si no, mucho más importante, de la vida, Ambroise, Moïse y Hervé han pasado de corretear por las calles sin nada que hacer, con todo el riesgo que eso significa, a manejar las herramientas de carpintería y de mecánica de coche, con gran profesionalidad.

Durante estos años de formación, cualquier excusa ha sido buena para Ambroise, Moise y Hervé, para llegar tarde o hacer ausencias voluntarias: que si no he podido limpiar el uniforme y me he quedado en casa para hacerlo; que si de camino al taller me he encontrado con un coche averiado y me he parado a ver si podía ayudar a arreglarlo; que si no encuentro las botas de protección y sin ellas no puedo ir a la formación; que si ayer fue fiesta en casa del vecino y me acosté tarde; que si esta mañana llovía ; que si he pinchado la rueda de la bici justo al salir de casa y me he quedado para arreglarla… ¡Menudo trío!

Hervé polishing a chair.

Hervé, al inicio de su formación de carpintero, puliendo una silla

Además, en el historial de uno de ellos, tampoco faltan incidentes más serios, como alguna implicación en  un robo, alguna pelea con los compañeros del taller, y un par de cortas “desapariciones” de 2 o 3 días, sin saber nada de él, por irse a trabajar con algún “encantador de serpientes” que promete el oro y el moro, creyéndose que el dinero fácil existe, y volviendo con el rabo entre las piernas al darse cuenta de que no es así. ¡Todo ha formado parte de su formación para la vida!

Tal y como les dije en mi “discursillo” el día de la graduación en mi muy, pero que muy precario mooré (la lengua de los Moosi, la etnia mayoritaria del país), “Tond pusda yam bark wusogo yam sen sake mwa tond boola”, es decir, ¡muchas gracias a todos los que lo habéis hecho posible! A “los Drissa’s” (como llamamos cariñosamente al equipo de responsables del proyecto), a los patronos de los talleres, y, sobre todo, a todos los “Amigos de Rimkieta” por vuestra apoyo y cariño, que son esenciales para ayudarnos a perseverar. No olvidéis que muchas otras promociones tienen todavía que venir y que contamos con vosotros para ello.