Tatiana es una chica de 19 años madre soltera de Salomon, de 9 meses.


Tatiana se levanta todos los días a las 5.30h de la madrugada, carga a su hijo que ya empieza a pesar, a la espalda y recorre la más de una hora y media en bicicleta que separa la casa de sus padres donde vive, de la lavandería donde trabaja de lunes a sábado, de 7.30h a 19h (con un par de horas de parón a medio día que acaba “aprovechando” para echarse con el pequeño en la calle a hacer una siesta porque no le da tiempo a ir a casa) por 15.000CFA (23€) al mes que, el otro día, a 12 de diciembre, todavía no había cobrado noviembre, práctica muy habitual aquí.


Cuando venía para estancias cortas me lavaba yo la ropa y las camisas y pantalones con manchas complicadas (comer con la mano no es fácil y siempre acabo manchándome de grasa y salsas, hehehehe!) lo enviaba a la lavandería que hay debajo de casa donde trabaja Tatiana.


Limpiar la ropa a mano en el apartamento no es fácil, no tengo demasiado espacio y acabo haciéndolo en la ducha con el correspondiente derroche de agua! Y aunque la lavandería no es muy cara (0,7€ por camiseta y pantalón y 2,2€ por las sábanas), comentándolo con Marta Conti me aconsejó coger a alguien que me limpiara la ropa porque además de dar un trabajo a una persona que lo puede necesitar, acabas ahorrando y aquí, por increíble que parezca, intentar llevar el ritmo de vida al que estamos acostumbrados (papel de wc, leche, cereales, café, yogurt, jamón dulce y pocos “caprichos” más), es más caro que en España!! Así, con los precios de lavado sin planchado que son 0,07€ para las camisetas y pantalones, 0,15€ para tejanos y 0,22€ para las sábanas, decidí buscar a alguien para que me echar una mano.


Y se me ocurrió preguntarle a Tatiana, que aceptó encantada y que desde hace un par de semanas vienen todos los domingos a las 6 de la mañana, acuesta al pequeño en un cartón (en la imagen es el bulto tapadito con mantas) y le cubre bien porque ahora hacer frío y durante un par o tres de horitas limpia mi ropa en el patio de la entrada del apartamento, doblada como solo he visto que las mujeres de Burkina sepan hacer, y “feliz” por sus más o menos, dependiendo del día, casi 1.500CFA (2,2€) extras al mes que consigue…