Perdonar si os tengo algo olvidados, pero últimamente el día a día de aquí, gracias a Dios, no da para mucho más que las gestiones normales del trabajo con las que intento no aburriros demasiado!

Tras el parón durante las dos semanas anteriores y la siguiente a las elecciones de Burkina del pasado domingo 21, parece que administrativamente la vida vuelve a comenzar. Así, las gestiones de la adquisición de la propiedad de las parcelas de Zongo para la construcción de la nueva maternelle han vuelto a activarse hoy con la llamada a la Alcaldesa del distrito de Boulmiougou, distrito al que pertenece Rimkieta. Zovit, la persona que me ayuda con dichas gestiones, ha conseguido hablar con ella que le ha dicho que el dossier sigue su curso, es decir, sigue parado en el Ministerio de Finanzas, pero que ahora tras las elecciones, no nos preocupemos que va a empezar su circulación. Para asegurarnos, pasado mañana iré con Zovit al Ministerio en cuestión a hablar con el funcionario que lo tiene parado.

La semana pasada estuve cenando con M. Konseibo, el empresario constructor de pozos con el que construimos el pozo “Emshi” de la maternelle. Curiosa invitación a cenar a Sylvie y a mí. Una cena muy agradable en la que nos contó como en su día, cuando las relaciones entre Ruisa y Burkina Faso eran muy estrechas, le enviaron a estudiar a Rusia donde pasó 9 años acabando la carrera de ingeniero agrónomo creo recordar que dijo. Además, estuvimos comentando la opción que nos dijo la Consejera del Ayuntamiento de Boulmigou de construir el pozo en la parcela de Zongo que en su día el Naaba (jefe tradicional) del barrio nos indicó sin esperar la cesión de propiedad de la misma por parte del Ayuntamiento porque presentando la factura de la construcción del pozo a nombre de la Fundación, los terrenos pasarían automáticamente y obligatoriamente a ser de la propiedad de la Fundación. M. Konseibo me lo confirmó pero me aconsejó que antes de construir el pozo, la Alcaldesa nos firmara un documento diciendo que esto era así. Y se ofreció a echarnos una mano al respecto, por lo que ayer Zovit habló con él y han activado el tema.

Esta noche en realidad quería contaros dos vivencias diferentes que he vivido los últimos días: de calabozos y escáners.

Pues resulta que aquí puedes estar tranquilamente en el patio de tu casa, que entre la policía y te arreste por robar una moto con tan solo la acusación de dos chiquillos que han sido parados en Ouagadougou con una moto robada a punto de venderla y que han dicho que el que les dio la moto fue un tal “OUEDRAOGO, P. B” de Koudougou (nombre ficticio). Y sin más, como tú eres de Koudougou y tus iniciales coinciden (que el apellido coincida es bastante probable porque aquí todo el mundo es “Ouedraogo”, “Sawadogo”, “Kabore”, “Compaore”, “Tapsoba” y poco más) te arrestan y te llevan, primero, al calabozo de Koudougou y al día siguiente, te trasladan a Ouagadougou para que los dos chicos te identifiquen. Y te arrancan de tu familia, te llevan a otra ciudad y te meten en el calabozo. Todo esto lo sé de primera mano porque es lo que le ha pasado al padre de una amiga de un amigo que es policía de Koudougou. Yo había quedado ese día con él para comer cuando le llamó la amiga y le acompañé a la comisaría de policía para ver qué había pasado. Por lo que pude ver, la comisaría es muy decente. Una gran parcela con un patio interior lleno de árboles y tres construcciones diferentes: los despachos de la comisaría en sí, la caseta de entrada de control y la prisión provisional (calabozo). Esta última ya no es tan digna. Una construcción de una única estancia de unos 60m2 y con apenas un par de ventanas enrejadas, una al lado de la otra que no generan ningún tipo de corriente ni ventilación. No quiero ni pensar el calor que debe hacer ahí dentro cuando aquí se alcanzan temperaturas de más de 50º… Ese día me dijo mi amigo que había unas 11 personas dentro, todas en paños menores. Para comer tienen que venir los familiares a traerles algún plato a las horas convenidas. Y como estuvimos más de tres horas allí, yo sentada debajo de un árbol simplemente observando, llegó la hora convenida y unas cuantas mujeres se acercaron con una cacerola para su familiar preso. Un policía con muchísima autoridad se dedicaba a abrir una ventana que estaba habilitada para el paso de las cacerolas y de donde salían unos brazos deseosos de coger la comida. Mientras tanto mi amigo pudo hablar con el capitán encargado del caso que le dijo que le acompañara al cara a cara de los dos chicos con el presunto ladrón que iba a tener lugar en ese momento. Abrieron la puerta del calabozo y sacaron al padre de la chica, con una especie de túnica marrón y hecho un “asco”. Se lo llevaron a las dependencias generales, de donde lo sacaron al cabo de una hora, ya debidamente vestido y libre, pues los dos chicos se habían retractado de la acusación pues no le reconocían como la persona que les había dado la moto. Y así sin más, después de otras dos horas que la hija y su padre pasaron en la comisaría esperando a que les dieran un vale por transporte público para volver a Koudougou (ellos le trajeron a Ouagadougou en el coche de la policía y para devolverle a Koudougou le pagan las 1.500CFA (2,3€) del bus público), su padre pudo volver a la tranquilidad del patio de su casa…

Y yo me pregunto, ¿no podrían haberle ahorrado al pobre hombre, un hombre sin ningún tipo de precedentes y con una vida de lo más tranquila, todo el calvario y la preocupación y desesperación de su familia, habiendo llevado a los dos chicos directamente a Koudougou (hablamos de una distancia tan solo de algo más de una hora!!!) el mismo día que los detuvieron para identificarle?

Como os decía, la cosa va de calabozos y de escáners, porque hacerse un escáner en Ouaga es tan “simple” como tener 65.000CFA (99€) y tiempo para esperar tu turno. Si trasladamos los 99€ a escala de país desarrollado vienen a ser unos 500€ lo que es una buena referencia para saber el nivel adquisitivo que tienes que tener para poder hacértelo en Burkina.

Sí, el escáner última generación de GE Healthcare existe, yo lo he visto porque al acompañante del paciente que va a someterse a la prueba le dejan entrar en la sala del escáner, sentarse al lado del doctor que está realizando la prueba y, en mi caso, no sé si en otros, acribillarle, en mi todavía francés básico, a todo tipo de preguntas.

He ido a acompañar a un amigo que desde hace dos años tiene dolores fuertes en la espalda. El primer paso fue ahorrar para una radiografía, en 6 meses consiguió los 45.000CFA (69€) que cuesta la prueba pero que no fue suficiente para localizar su problema. Ahora, después de otros 8 meses ahorrando, puede hacerse el escáner que el médico cree que servirá para confirmar el diagnóstico de hernia discal. Y efectivamente, la hernia discal ha sido confirmada, además de una artrosis cervicodorsal con uncoartrosis (sea lo que sea que eso quiera decir), para lo que le han dado una baja de 15 días a la espera de ver si le tienen que operar.

El escáner se encuentra en el “Centre medical prive et confessionnel protestant “Schiphra” y el médico que le realizó la prueba me dijo que solo había otro escáner en todo Burkina, el del “Centre Hospitalier national Yalgado” pero que, además de no ser de última generación, tras las inundaciones resultó gravemente dañado y no sabe si funciona o no. El precio por hacerse la prueba allí es unos 10.000CFA más barato (15€) que en “Schiphra”

La gestión del hospital es muy civilizada. Las instalaciones en sí son muy decentes, bastante limpias y podría considerarse que bien mantenidas. Por lo menos del ala de Radiografías, ecografías y escáner.

El primer paso es pasar por caja para pagar la prueba médica que has venido a realizar. Te dan un recibo con un número de turno y con él nos te diriges a la sala de espera del escáner, una sala grande y espaciosa con asientos de obra así como de gres que hacen que la sala sea considerablemente fresca pues no hay ni aire acondicionado ni ventiladores y se está muy bien en el interior.

Al llegar nosotros 7 personas por delante esperan su turno (un japonés acompañado por su mujer, tres abuelitas burkinabesas, un libanés, un chico de burkina que parecía que había tenido un accidente y un americano). Son las 11h de la mañana y tenemos el turno 19 del día de hoy lo que quiere decir que llevan un buen ritmo de solicitudes de escáner.

En mis paseos por el ala del centro hospitalario durante las más de tres horas de espera descubro que hay un montón de estancias a media obra, no sé bien por qué. También descubro que en el mismo recinto hay un colegio protestante de donde, a las 12.30h en punto, empiezan a salir cientos de niños en bicicleta y moto a sus casas a comer. Volverán de nuevo a clase a las 15h pero yo, gracias a Dios, ya no estaré para verlo. A la puerta de urgencias llegan un par de taxis, uno con una mujer de parto y otro con un accidentado en bastante mal estado. Me quedo hechizada durante un buen rato observando cómo baja del maletero de un destartaladísimo coche una chica con la pierna derecha escayolada desde el tobillo hasta la cintura y ambos brazos en cabestrillo de escayola también. Cuando por fin le toca el turno a mi amigo, me dicen que si quiero pasar y por supuesto acepto encantada. Es cuando me siento junto al médico responsable del escáner y le acribillo a preguntas que no sé si entiende pues tampoco acabo de entender todo lo que me intenta explicar de lo resultados que las dos pantallas de ordenador van mostrando.

La prueba dura unos 20 minutos después de los cuales le dicen a mi amigo que puede pasar a recoger los resultados en 2 un par de días.

No he mencionado que mientras esperábamos llegaron otras cuatro personas, un libanés y tres burkinabeses más.

Al salir del hospital le comento a mi amigo lo sorprendida que estoy por el gran número de personas que tienen acceso a 65.000CFA (99€) para hacerse un escáner y él con una sonrisa me dice que de todas las personas de la sala menos los extranjeros (el japonés, el americano y los libaneses) el resto pagará la prueba con un préstamo a devolver en algo más de un año o como él, habrá estado ahorrando otros tantos meses para poder hacérsela.

Por eso he empezado diciendo que aquí hacerse un escáner es tan “fácil” como tener 65.000CFA y tiempo para esperar, y de eso aquí les sobra, que por la máquina de última generación no quede, gracias a Dios.

Besiños grandes y hasta otro rato