Ayer por la tarde, de camino a casa en moto con Sylvie (la mía definitivamente ha pasado a mejor vida L y el lunes tendré que ir a buscar modelos y precios para poder moverme por aquí con “seguridad”) vi, por tercera vez en el día, a una madre paseando con sus gemelos, y se me ocurrió comentarle a Sylvie la coincidencia de ver tres pares de gemelos distintos en el mismo día.

Lo que no sabía yo es que no había sido una casualidad si no que lo raro es que hasta ahora no me hubiera dado cuenta de que los viernes, por tradición, es el día en que se apela a la generosidad de los “pudientes” y que los más necesitados (y lamentablemente los no tanto porque lo de mendigar se ha convertido en una auténtica actividad de pillaje de pequeños ladronzuelos…)

salen a la calle a pedir limosna (inválidos, viudas, invidentes, madres con gemelos y trillizos, ancianos que ya no pueden hacer nada y de los que nadie se encarga, leprosos, etc.). Por lo visto, los viernes es frecuente ver los alrededores de las mezquitas de los barrios más “ricos” pobladas de personas mendigando, más de lo habitual. Pero no solo en las mezquitas, si no paseando por las calles, porque las tres mujeres que yo vi ayer estaban en tres barrios distintos (una justo al salir de casa, la otra de camino a Rimkieta, cerca del hipódromo y la tercer a la salida de

Rimkieta volviendo a casa)

Anoche cené con Bea y Jorge de MSF (Médicos sin Fronteras) y un par de colegas suyos. Hay un restaurante/museo de un francés, Villa Sikandra, de lo más chic que he visto en Ouaga donde cenas muy bien, en la azotea de un edificio, en un ambiente muy agradable.

Hoy he aprovechado para ir al centro a hacer varios recados. Tenía que ir al super a proveerme de básicos (agua, leche, café, cereales, papel wc, etc.) y a un bazar libanés donde puedes encontrar de todo, a comprar bombillas y dos o tres cosas más que necesitaba para casa. Después he ido a visitar a mi amigo Achile. Os refresco la memoria porque no creo que le recordéis de otros blogs. Achile es un chico burkinabés que tenía un pequeño comercio de alimentación al lado de casa que tuvo que cerrar hace un año y medio porque no funcionaba. Nos hicimos amigos porque un día, en mi primera estancia aquí sola, entré a comprar leche y advirtió por mi acento que yo no era francesa y se dirigió a mí en un perfecto inglés que adquirió después de pasar 15 años ejerciendo de taxista en NY. Estaba recién “vuelto” a Burkina porque sentía que su patria le llamaba y hacía unos meses que había abierto la tienda. Por aquella época yo no hablaba nada de francés así que cuando tenía necesidad de hablar con alguien me iba a su tienda y charlábamos un rato. Ahora puedo considerarle uno de mis amigos de aquí. Pues os decía que he ido a visitarle porque ha tenido un bebé y les había traído un regalito de Barcelona (un conjunto de ropa básica para el niño)

Esta noche me voy con Marta y Mouni al Hotel Silmande a una cena de la asociación CIEFFA (una asociación internacional para la educción de niñas y mujeres de África). Marta me ha dicho que puede ser interesante por conocer a mujeres de fuera de Ouaga que residen aquí. La entrada cuesta 5.000CFA (7,5€) e incluye las bebidas, el alquiler de la sala y algo de recaudación para la asociación. La cena la llevamos entre todos (un plato por asistente). Yo he preparado pasta de lacitos (farfalle creo que se llaman) con salsa de tomate y atún, ñaaaaaaaaaaaami!!!

Ya os contaré a ver qué se “cuece” en la cena!

Besiños grandes y hasta otro rato!