Buenas noches a todos,
Aquí cuando no es una cosa, es otra! Nada grave gracias a Dios, como además todo es “pas de probleme”, pues eso, “pas de probleme”! Y es que esta mañana había quedado con M. Yameogo de la Cámara de Comercio burkinabesa en reunión de continuidad del contacto iniciado en octubre 2009 y le ha salido un imprevisto pero las redes del teléfono no funcionaban y no me ha podido avisar! Así que para allá me he ido esta mañana! Gracias a Dios que la Cámara de Comercio está en el centro y bueno, aunque está al otro lado de Rimkieta, son solo unos 20 minutos de casa!

Así que he llegado no muy pronto a la maternelle, donde me esperaba Paul, el encargado del proyecto de la plantación de árboles y de la cría de cerdos, para presentarme un presupuesto para cambiar los árboles que rodean el campo de fútbol.
Nada más llegar la semana pasada se me cayó el alma a los pies porque no hay ni un solo árbol de los plantados allí que haya sobrevivido. Paul me ha dicho que se los han comido los animales… Así que le he pedido que salvara los que pueda (5 quizás?) y que vamos a replantar el resto. Pero esta vez asegurándonos de plantar el tipo de árbol que no gusta a las cabras y vacas!
Después de disfrutar del plato de comida de Leonie, esta vez pasta con tomate, me he ido a casa a darme una ducha, el calor durante el día pega fuerte, para ir algo presentable a la reunión que tenía a las 15h con el Laarle Naaba (os remito al blog de abril y a la web http://www.petiteacademie.gov.bf/Personnalite/Personnalite.asp?CodePersonnalite=1379)
Poco antes de salir de casa me ha llamado para preguntarme si no me importaba retrasar la reunión a las 16h, así que como ya estaba lista para salir, me he ido a dar una vuelta por el barrio. Claro, eran casi las 3 de la tarde así que poco he durado y de nuevo a casa a ducharme! 😉
Un hombre que, además de padre de familia de 5 niños, Diputado de la Asamblea Nacional, Ministro de los Mogho Naaba (política tradicional burkinabesa de los Mossi), Naaba (Rey) del barrio de Larle en Ouaga, presidente de una Asociación Belwet de proyectos sociales y empresario a la vez, creo que está justificado que llegue tarde, como ya pasó cuando nos vimos en abril, esta vez unos tres cuartos de hora. Pero esperar en el patio de su cortijo es un espectáculo. Como Ministro de los Mogho Naaba y Laarle Naaba que es tiene la obligación de escuchar a todo aquel ciudadano que necesite de su consejo, recibir a todo aquel que quiera presentarse e incluso auxiliar al que se encuentre necesitado. Así que el patio de su casa suele ser una pequeña rambla de gente que viene preguntando por él y que se queda a esperarle. Además, la otra vez durante mi espera estuve con dos de sus hijas y un sobrino e hicimos buenas migas, y la verdad es que la espera se ha pasado volando charlando con ellos.

No se si es el hecho de saberle “Rey” o que con el solo hecho de adivinar su presencia todo el mundo se pone de pie y le muestra sus respetos, pero realmente este Naaba tiene un halo presencial de una fuerza imponente. Nada más llegar se ha dirigido directamente a saludarme y me ha preguntado por los proyectos, qué tal van y “ton papa le presidente va bien?”, pequeña muestra de su “savoir faire”. Después de saludar al resto de las visitas se ha dirigido a mí y me ha pedido que le acompañara y algo más que no he acertado a entender. Así me he encontrado en el salón de su casa con otra persona que le ha dado un DVD, ha encendido un portátil y se han puesto a ver un anuncio para la televisión de un concurso musical que su asociación va a lanzar. Tres o cuatro visiones del anuncio, unas cuantas correcciones y nos vamos al coche para ir a ver la nueva fábrica de producción de biocarburantes que está construyendo en el barrio de Kossogo a las afueras de Ouaga. En el trayecto en el coche me explica lo que antes os he comentado de sus obligaciones de Naaba. La tradición dicta que por ser Naaba Dios le proveerá de todo lo necesario no solo para él y su familia si no que también para todo aquel que lo necesite. Y me comenta que parte de su faceta empresarial, además de para sus necesidades familiares es para satisfacer las numerosísimas demandas que tiene con su población.
Pasamos una horita haciendo visita de la fábrica que está todavía construyendo y me explica el proceso. Parte de la plantación es de “Jatropha Curcas” una planta con grandes propiedades para producir energía pero que no solo sirve para transformar las semillas en biodiesel. Actualmente tiene unas 4 hectáreas de terreno para la plantación. Por cada cuatro kilos de la semilla de Jatropha se consigue un litro de biodiesel. Además, se producirá jabón y aceite para el consumo alimentario.
De vuelta a su casa donde he dejado la moto recibe la llamada de M. Modeste Yameogo, el Naaba de Issouka que es director de comunicación de Unicef con quien estuve en abril (ver el blog). Al colgar me comenta que M. Yameogo está con alguien del Ministerio de alimentación y que debe volver a la fábrica porque quieren hacer una visita. Me pregunta si quiero acompañarles en la visita o si prefiero que su conductor me deje en casa y lógicamente accedo encantada. Llegamos de nuevo a la fábrica y nos sentamos a esperar y como está el jefe de obra aprovecha para despachar con él. Al rato recibe de nuevo llamada de M. Yameogo, hay algún problema que no acierto a entender cuando me lo explica que finalmente hace que nos volvamos al centro sin la visita.
De nuevo en su casa me acompaña a la moto. Me pregunta cuantos días voy a estar por aquí y me dice que me llamará para ir la semana que viene a ver no sé bien que.
Mañana por fin podré ver a Fulgence por la tarde a ver si hay alguna novedad de los papeles del reconocimiento jurídico.
Os dejo, la verdad es que hoy ando algo cansada, será el calor que está haciendo!
Besiños grandes