Buenas tardes a todos,
Os empiezo a escribo esta tarde desde el porche de la biblioteca del Centro Cultural de Laafi (www.laafi.com), que comparte espacio con las instalaciones de Wend Puiré. Albert se ha ido a medio día a Ouaga a comprar una platina de hierro que necesita para la obra del nuevo Centro Cultural que está dirigiendo.
Esta mañana he asistido de oyente a una reunión de Albert con el personal de la construcción. Albert traía la propuesta y parte del material necesario para reforzar la estructura de la cubierta de la sala de actos, para lo que necesitaban ir a comprar la platina a Ouaga. Además, les ha mostrado una maqueta que traía del “maquis” (que viene a ser un bar) y han estado haciendo un repaso también de la ubicación y otros temas del Centro Cultural. El proyecto es maravilloso e incluye, además de una biblioteca, un salas de informática, teatro, pista deportiva, una maternelle para unos 120 niños.

Os decía que Albert se ha ido a Ouaga. Yo me he quedado con Désiré que me ha acompañado a las afueras de Koudougou a ver un panal. El panal está ubicado en unas tierras de una hectárea y media que ha comprado para plantar mangos, eucaliptus y naranjos para hacer mieles de esos sabores. Su miel de eucaliptus ganó en 2009 la mención de honor en un certamen internacional en París y aunque no solo la de eucaliptus, si no todas sus mieles son internacionalmente reconocidas, me cuenta que no hay manera de poder venderlas fuera de África.
Me ha contado cómo llegó a esto de la miel y es una historia que espero encontrar un día de estos la tranquilidad y el tiempo suficiente para poder relataros.
Mi intención de trabajar esta tarde, no solo en la escritura del blog si no en varios temas de la gestión de la Fundación en España que tengo pendientes revisar, en el porche de la biblioteca donde he empezado a escribir este blog esta tarde se ha visto truncada porque a los pocos minutos han empezado a acercarse, al principio tímidamente pero luego en tropel, los niños de los alrededores y he acabado descalza, sí, descalza, jugando un partido de fútbol de chicos contra chicas, sudando lo que no está en los escritos pero disfrutando como una niña pequeña!
Después de las más de dos horas de tute jugando con los niños, Désiré me ha acercado a casa para arreglarme un poco para la cena con el Alcalde, mientras esperaba a que llegara Albert de Ouaga.
La cena, con el Alcalde, Désiré y otro amigo de los dos, ha sido realmente agradable, como una cena entre amigos, contando anécdotas y chistes, porque el Alcalde la verdad es que tiene todo el arte y aunque obviamente Albert y yo entendíamos la mitad, de la mitad, de la mitad, ha sido divertidísimo.
Me meto en cama, creo que mañana me dolerán hasta las uñas por el partido y no sé si podré calzarme algo, pero el momento de unión que he vivido con los niños esta tarde jugando a fútbol con ellos ha merecido la pena con creces!
Besiños y hasta mañana