Estoy feliz de informaros de que después del intento fallido del jueves por la mañana a causa de la lluvia, los camiones pudieron llegar por la tarde al punto de agua del pozo “Jeanología” en Zongo, la perforación del pozo es una realidad (en la imagen, el tubo azul) después de encontrar buen caudal de agua a 48 metros!

Todo un acontecimiento en el barrio. Pese a la incomodidad de asistir al espectáculo por el ruido ensordecedor y la “lluvia” constante de tierra roja que soltaba la taladradora que estoy segura tardaré días en poder quitarme de la piel, tuvimos muchísimos espectadores, sobre todo niños, que divertidísimos observaban cada movimiento de los trabajadores y de la taladradora y que huían despavoridos cuando la máquina encontraba alguna roca difícil de perforar porque temblaba todo el camión de la taladradora y parecía que iba a explotar el suelo entero! Pero pasado un minuto de terror, volvían a acercarse poco a poco y a tomar primeras posiciones para seguir observando.

Los ancianos del lugar se acercaban a preguntar qué estábamos haciendo y con una inclinación, dirigida hacía donde yo estaba, agradecían a la FAR la construcción del pozo. A los niños no les causaba la menor intriga el por qué de semejante espectáculo, simplemente se divertían con él. Y por supuesto alguna «mamán» se acercaba con su bebé en brazos para que viera a la “nasaara” y observaba divertida la reacción de su bebé que explotaba en un llanto sin consuelo por ser probablemente la primera vez que veía a una “nasaara”. No es que me sienta muy cómoda con la escena, pero puedo entender que a las «mamám» les parezca divertido así que he aprendido a no intentar calmar al bebé cuando explota en llanto porque es peor y normalmente al segundo la mamá se aleja muerta de la risa.

Ahora ya está hecha la perforación y en los próximos días pondrán la bomba manual. El siguiente paso será nombrar un comité gestor, un par de mujeres de Zongo que, de la mano de la FAR, llevarán la gestión del día a día del funcionamiento del pozo y su mantenimiento. Desde la FAR creemos que es muy importante caminar con ellos y acompañarles durante el tiempo que sea necesario en la gestión de los proyectos. Llegar, construir, desaparecer y dejarlos solos acaba, la mayoría de veces, en un proyecto fallido y sin continuidad. Creo firmemente que para dar la caña y que pesquen solos hay que pescar con ellos el tiempo que sea necesario que suelen ser muchos años.

Desde aquí nuestro más sincero agradecimiento a la Empresa Patrono “Jeanología” (http://www.jeanologia.com/) que por cada venta de una de sus innovadoras máquinas de láser para el “vintage” de los vaqueros hace una aportación económica a la FAR, tanto para los proyectos en Burkina como para el sostenimiento de la infraestructura en España y para el Patrimonio de la FAR. Además, personas de esta compañía ayudan a la FAR con un empuje humano del todo impagable. ¡Barka woussogo!, que quiere decir en lengua moré ¡muchas gracias!