De vuelta en Rimkieta, feliz como siempre de estar aquí, tengo el placer de informaros de que justo antes de venirme a España, menos de 24 horas antes y después de más de 8 meses de lucha, procedimos a la compra de dos parcelas nuevas situadas justo en frente del recinto de la FAR en Rimkieta.

Uno de nuestros objetivos de 2011 era y es mejorar las instalaciones de los proyectos de “Formación y Reinserción de niños de la calle” y “Entrenamiento deportivo”. Esas instalaciones están ubicadas en recinto de la maternelle “Valencia” y despacho de la FAR, en un espacio maravilloso, por el diseño del aula exterior y la entrada sembrada de verde enredadera. Pero se ha quedado pequeño.

Las nuevas parcelas tienen una ubicación inmejorable, una superficie suficiente para el proyecto (unos 560m2 entre las dos) y, después de muchas negociaciones, conseguí un precio desorbitado, como muchas cosas aquí, de unos 30€ el m2 de suelo.

Antes de proceder a la compra me reuní con mi gran amigo el notario Bellemou. Me confirmó que con relación al precio, “es lo que hay” y que para preparar los papeles para la compra, los propietarios debían renovar el DNI, pagar las tasas de “juissanse” y “residence” (unos 300€!!) y, en el caso de que no supieran hablar ni leer en francés, buscar dos testigos, no familia directa, que atestiguaran, asegurándome de que ambos tuvieran el DNI vigente.

Me puse inmediatamente manos a la obra, reunión con cada uno de los propietarios para explicarles las gestiones que deben realizar y a cruzar los dedos para que no surgiera ningún problema.

Uno de los propietarios diligente y capaz, en una semana estaba listo para la venta. Pero como no podía ser de otra manera, con el otro propietario tuve que enfrentarme a un problema de, podríamos llamarlo, “padre e hijo y renovación de un DNI”. La parcela estaba a nombre de uno de los hijos del propietario que se encontraba, me dijeron, en el campo trabajando. Vendría la semana siguiente, me aseguraron. No nos preocupemos, en un par de semanas todo solucionado. Estábamos a principios de junio…

Pasadas las dos semanas, vino el padre a decirnos que el hijo ya había vuelto del campo, que el DNI estaba renovado y que, en un par de semanas más, iría a recogerlo y a hacer las gestiones del pago de las tasas.

Principios de julio, y ni hijo, ni DNI renovado, ni pago de tasas. En ese momento decido tirar de François, Paco para algunos de nosotros, el guarda de noche del recinto de la FAR en Rimkieta, para que me echara una mano en las gestiones pues él está muy al día en lo referente a parcelas en venta y demás del barrio. Me pidió un par de días para hacer averiguaciones y apareció por mi despacho para contarme que había descubierto que la parcela era del padre, pero que estaba a nombre del hijo, que durante todo este tiempo el hijo no estaba en el campo, y que en realidad lo que pasaba es que había problemas familiares graves entre el padre y el hijo para determinar el porcentaje que se va a llevar el hijo por la venta. El padre acababa de casarse por tercera vez y con la nueva mujer había “olvidado” los deberes de mantener a las otras dos mujeres y sus hijos (un total de 6). El hijo sabe que, aunque esté a su nombre, la parcela es del padre y tiene el deber de darle todo el dinero; a su vez el padre, tiene el deber de darle un porcentaje al hijo. Pero no se ponían de acuerdo pues el hijo quería todo el dinero de la venta para encargarse del mantenimiento de su madre y hermanos. ¡¡Voilà le probléme!!

Mientras tanto, el propietario de la primera parcela, el que tenía todo preparado desde marzo, empezó a amenazar con irse de viaje a EE.UU y cancelar el compromiso de venta. Yo estaba segura de que no iba a ir a ningún lado pero nos quería presionar porque tenía miedo de que nos echáramos atrás.

Reunión urgente con el padre del segundo propietario (el hijo todavía no había hecho acto de presencia; seguían diciendo que estaba en el campo y que regresaba enseguida). Le digo claramente que su actitud es inadmisible, que estoy buscando otras parcelas alrededor, que se olvide de todo y que le agradecería que no siguiera haciéndonos perder un tiempo que no tenemos (tenía que volver a España a mediados de agosto y estábamos ya a finales de julio y el tiempo se nos echa encima!!!) Disculpas y más disculpas… y promesa de que va a gestionarlo todo.

Pasan un par de días y aparece el famoso hijo, se presenta en la FAR para decirnos que “acaba de llegar del campo” (que quiere decir que ha solucionado los problemas con su padre…) y que ese mismo día va a renovar el DNI. Tiene unos 25 años, es alto y grandote y con una parsimonia en los movimientos y el habla, como si nada de todo lo que está ocurriendo fuera con él, que resulta maravillosa para practicar ejercicios respiratorios abdominales profundos y calmados y ejercitar la paciencia…

Vuelve al día siguiente, con la misma parsimonia, para traernos el resguardo temporal de renovación del DNI y decirnos que hasta dentro de un mes no tendrá el original.

Un sudor frío me recorre el cuerpo, ya no estamos a tiempo, me voy a ir sin firmar la compra. Llamo a Bellemou para comentarle el problema y me dice que es necesario firmar con el DNI renovado, que no puede admitir el resguardo.

Al día siguiente llamo a Françoise y le pido que vaya con el muchacho a la comisaría donde ha renovado el DNI a ver si hay alguna manera de acelerar la gestión. Sí, claro que la hay: Si “animamos” al funcionario de turno con 20.000CFA (30€) lo tendremos en 24h; si «el ánimo» es de 10.000CFA (15€) lo tendremos en una semana; con 5.000CFA (7€) de «ánimo» lo tendremos en dos/tres semanas; y si no le “animamos” nada, lo tendremos en el mes de plazo normal, aunque no cierra la puerta a que, dependiendo de las solicitudes, pudiera estar antes.

En la FAR tenemos claro que no debemos ni queremos entrar en el “juego” de la extorsión que además sería cohecho, así que le agradezco la información a Françoise y le pido que haga seguimiento día sí, día también, para ver si hay suerte y pudiera estar antes… Principios de agosto y nada, sigue en la cola…

Es miércoles, el viernes sale mi vuelo, así que decido ir a ver de nuevo al notario Bellemou, con toda la documentación perfectamente preparada (títulos de propiedad de las parcelas, resguardos de las tasas pagadas, etc.) para ver si hay otra salida. Creo que supe transmitirle lo importante que era para mí regresar a España con la compra realizada, así que me dice que no es grave y que hará una excepción y firmará con el resguardo del DNI. Tendrá todo preparado para firmar el jueves por la tarde, 24h antes de mi vuelo! Mil gracias amigo.

Como colofón, deciros que quedé con los dos propietarios y sus 2 testigos en Rimkieta para ir todos juntos al Notario que está en el centro de la ciudad. Con algo más de media hora de retraso, como era de esperar, llegaron todos. Les pregunto si tienen todos su DNI y todos asienten, como si me hubiera vuelto loca al preguntarlo. Insisto, y me reconfirman… Partimos con las motos en procesión. En un momento dado uno de los propietarios que va en la moto con uno de sus testigos desaparece del mapa. Me paro y el resto de motos conmigo. No les vemos. Les llamo y nada. Vuelvo a llamar y nada. A la tercera llamada coge el testigo, que ha sido también el que ha hecho de intermediario en las negociaciones y me dice que han tenido que volver a Rimkieta porque el propietario se había olvidado el DNI. Solté una enorme carcajada y esperé a que llegaran para continuar juntos al Notario que nos aguardaba desde hacía más de una hora…