Lo veíamos venir, todo pintaba a que iba a ser así. Pero ha sido mucho más sorprendente de lo que yo podía imaginar.

El martes 21 de octubre, en Consejo Extraordinario de Ministros, el Gobierno examinó un proyecto de Ley para modificar el artículo 37 de la Constitución y así permitir al Presidente, Blaise Compaoré, que llevaba 27 años en el poder, optar por quinta vez. El Consejo acordó transferir el proyecto a la Asamblea Nacional que con una mayoría de dos tercios en la votación, hubiera aprobado la modificación del artículo. La Asamblea debía reunirse el jueves 30.

En respuesta, la oposición convocó una campaña de “desobediencia civil” a partir del martes 28. El Gobierno anunció el cierre de todos los centros educativos del lunes 27 al viernes 31.

Algo se mascaba en el ambiente. Y como medida de seguridad ante lo que pudiera ocurrir, y guiados por las instituciones pertinentes, tomamos la decisión de quedarnos en casa desde el 28, hasta nueva orden.

Día anterior al comienzo de la “desobediencia civil”, el lunes 27, todo bien atado en Rimkieta y aprovisionada de agua, comida y gasolina.

Las mujeres manifestándose espátula en alto. Foto RFI_Yaya Boudani

La primera manifestación, la de las “mujeres de apoyo a la oposición”, tuvo lugar esa misma tarde. No puedo negar un gran sentimiento de orgullo al ver a las mujeres manifestarse, espátula en mano, con una fuerza y pasión que en esta sociedad, donde la mujer ocupa el puesto que ocupa, no es frecuente. Que una mujer levante la espátula con la que prepara el tô, comida tradicional del país hecha con mijo o maíz, dirigida a un hombre está considerada como una fuerte amenaza. ¡Poco me faltó para coger mi espátula, que la tengo, y unirme a ellas!

 

DÍA 1, martes 28: Ouagadougou era una ciudad desierta. Todo cerrado. Una manifestación multitudinaria tuvo lugar en todo el país. En la capital hablaban de un millón de personas, (mucho me parece a mí…); aunque fuera la mitad de la mitad, el éxito de la convocatoria no tenía precedente en el país. Algo nunca visto. La manifestación, contra la modificación  de la Ley, transcurrió de manera pacífica, capitaneada por los principales jefes de los partidos de la oposición y por representantes del “Balai Citoyen” un movimiento de la sociedad civil integrado por jóvenes dispuestos a lo que fuera para impedir que el Presidente continuara en el poder.

Concurrencia de la manifestacion del martes 28. Foto Reuters Joe Penney

DÍA 2, miércoles 29. De nuevo una manifestación, esta vez convocada por los sindicatos contra la “vida cara”, que también transcurrió sin incidentes. Durante el día, el Gobierno puso en marcha todos los dispositivos de seguridad que permitirían que el día siguiente los Diputados, alojados en un hotel a unos metros de la Asamblea Nacional, pudieran acudir a votar sin incidentes.

Consignas de las pancartas el día 29 _RFI

 

Minutos antes de permitir el paso a los manifestantes. Foto RFI

DÍA 3, jueves 30. Pese al gran despliegue de medidas de seguridad, las fuerzas de élite, después de intentar dispersar a los manifestantes con tiros al aire, gases lacrimógenos y chutes de agua, se vieron obligadas a permitir el paso a los manifestantes, que  consiguieron entrar en la Asamblea.

Después de saquearla, prendieron fuego al edificio e hicieron lo mismo con la RTB (Radio Televisión de Burkina). Se cerró el aeropuerto y se anularon todos los vuelos. El portavoz del Gobierno confirmó que no habría votación. Pero los jóvenes querían más: la dimisión del Presidente. Entonces comenzó una revuelta social en todas las ciudades del país. Los más violentos, que estaban descontrolados, se dedicaron a saquear y en algún

El edificio de la Asamblea saqueado e incendiado_Foto RFI

El edificio de la Asamblea saqueado e incendiado_Foto RFI

caso incendiar tiendas, hoteles (el más perjudicado el que alojó a los Diputados), domicilios de altos cargos políticos y sus familiares, Ayuntamientos, sedes de los partidos, etc. Se lo llevaron todo: puertas, ventanas, mesas, sillas, electrodomésticos, camas, colchones, wc’s, grifos, ropa, calbes eléctricos, ‘todo!

Los españoles estuvimos conectados por un chat de whatsapp y cada uno iba comentado lo que estaba viviendo en primera persona. Algunos, como yo, fuimos meros espectadores desde casa, pero otros pasaron momentos de gran tensión, sin mayores consecuencias gracias a Dios. Los rumores se sucedieron uno tras otro, sin parar.

Manifestantes descontrolados_Foto AFP / Issouf Sanogo

Manifestantes descontrolados_Foto AFP / Issouf Sanogo

Pasadas las cinco de la tarde, un comunicado de la Presidencia por radio informó de que el Presidente había entendido el mensaje de su pueblo, anunció la disolución del Gobierno, decretó el “Estado de sitio” y retiró el proyecto de modificación de Ley. El comunicado no consiguió calmar la incertidumbre. Las medidas anunciadas por el Presidente no eran suficientes, la lucha continuaba. Seguían reclamando su dimisión y a Kouamé Lougué, un ex Coronel retirado, como la persona que podría asumir el poder.

A las siete de la tarde el Jefe del Estado Mayor del ejército anunció la disolución de la Asamblea Nacional, la instauración de un órgano de transición y un toque de queda de 19h a 6h en todo el país.

La quema de neumáticos, mobiliario urbano, y coches se sucedió durante todo el día en todo el país_Foto AFP / Issouf Sanogo

La quema de neumáticos, mobiliario urbano, y coches se sucedió durante todo el día en todo el país_Foto AFP / Issouf Sanogo

Seguían las incertidumbres, no sabíamos el papel del Presidente durante la transición. Rumores y más rumores, y pillajes, saqueos y “arreglos” de cuentas contra dirigentes políticos. Para terminar el día, unos minutos antes de las 22h el Presidente apareció en televisión informando de que disolvía el Gobierno, que anulaba el “Estado de sitio” y que seguía disponible para liderar un periodo transición. Como no podía ser de otra manera, mayor confusión, y  los manifestantes, que no temían el toque de queda, seguían en la calle. Me metí en la cama sin saber muy bien la situación en la que nos encontrábamos pero muy tranquila, ¡que mucho más tiene que pasar para quitarme a mí el sueño!

DÍA 4, viernes 31: Amanecimos con Blaise Compaore, el hoy ex Presidente, en el poder. Minutos después de las 13h dimitió y se dio a la fuga. A las 14h un Coronel, Honoré Traoré, Jefe del Estado Mayor militar, se autoproclamó Presidente. Y nos fuimos a dormir con el Teniente-Coronel Isaac Zidá, número 2 del Régimen de Seguridad presidencial, en el  poder. Ahí queda eso, tres Presidentes distintos en menos de 24h.

El Teniente Coronel Zida y los representantes del Balai Citoyen se dirigen a los manifestantes. Foto Reuters Joe Penney

El Teniente Coronel Zida y los representantes del Balai Citoyen se dirigen a los manifestantes. Foto Reuters Joe Penney

La misma  confusión de la noche anterior me acompañó durante toda el día que me pasé enganchada al chat de españoles, RFI, France24, Lefaso.net, NewsOuaga, Omega radio y a cualquier fuente de información para intentar saber qué estaba pasando. Lo último que escuché antes de dormir fue el llamamiento a toda la población del Teniente-Coronel en el  poder y de los representantes del “Balai Citoyen” para poner fin a los actos de pillaje, que habían continuado de manera violenta durante todo el día, y para llevar a cabo lo que llamaron la “operación “mana-mana”, “limpio-limpio” (en dioula, lengua de los “Bobolais”, segunda etnia del país). El toque de queda seguía vigente y las fronteras aéreas y terrestres cerradas. Volví a dormirme confundida ante una supuesta división militar, pero de nuevo muy tranquila.

DÍA 5, sábado 1 de noviembre: El día amaneció en calma.

Antes de la operación "mana-mana". Foto "lefaso.net"

Antes de la operación «mana-mana». Foto «lefaso.net»

Poco podía imaginar yo las espectaculares imágenes que la operación «mana-mana» iban a dejar en mi retina. En una muestra más de lo que hace que este pueblo sea único y especial, hombres, mujeres y niños, civiles y militares, respondieron de manera ejemplar y durante toda la mañana sustituyeron piedras, antorchas y carretillas de saqueo del día anterior por escobas y mochos. Se pusieron a limpiar las calles de los restos de neumáticos, coches y motos quemados y las ruinas de los edificios saqueados e incendiados. Cada uno aportó lo que tenía.

Unos los camiones para recoger las basuras, otros dieron agua, otros de comer. Y la misma imagen se

Operacion "mana-mana". Foto "lefaso.net"

Operacion «mana-mana». Foto «lefaso.net»

repitió en todas las ciudades principales. Pasamos toda la mañana sin saber qué pasaba a nivel de mando del país. A medio día informaron de que el ex Presidente y toda su familia se habían refugiado en Costa de Marfil. Una hora más tarde, otra declaración del jefe del Estado Mayor del ejército confirmó el consenso de todas las fuerzas militares para que el Teniente-Coronel Isaac Zida asumiera la Presidencia hasta constituir un gobierno de transición y tener unas elecciones generales.

Después de la operación mana mana. Foto Burkina 24

Después de la operación mana mana. Foto Burkina 24

No pude evitar dejarme llevar por el optimismo toda la tarde, aunque me fui a dormir con la noticia de una llamada de la oposición y de la sociedad civil, a todo el pueblo burkinabé, para discutir el nombramiento del Teniente-Coronel y para que se concentrarse al día siguiente en la Plaza de la Nación, que hoy quiren renombrar como «Plaza del a revolución». Querían asegurarse de una transición que les tuviera en cuenta.

 

DÍA 6, domingo 2. El día amaneció con una calma tentadora para salir a la calle. Después de 5 días encerrados en casa, el impulso era fuerte. La concentración en la Plaza de la Nación, en la que se exigía una transición civil y no militar, parecía transcurrir en calma. Pero inesperadamente unos jóvenes se dirigieron a la RTB (Radio Televisión Nacional) a impedir que el Presidente de un partido de la oposición, en un deseo de ordenar las cosas, se autoproclamara también. Presidente de la transición. Éramos pocos y parió la abuela… Momento de gran tensión que acabó con la intervención del ejército a tiros y un fallecido. El ejército tomó el centro de la ciudad y dispersó a todo el mundo.

Avalancha descontrolada en la RTB_Foto Reuters Joe Penny

Avalancha descontrolada en la RTB_Foto Reuters Joe Penny

De nuevo, Ouaga desierta. Y vuelta a los rumores sobre lo que estaba pasando y vuelta a la incertidumbre. Declaración conjunta de la ONU, la “Union Africaine” y de la CEDEAO (Comunidad Económica de Estados de África del Oeste) en la que manifestaron que querían una transición conducida por un civil. Declaración en la misma línea de EEUU. Comenzaron reuniones de urgencia entre el Teniente-Coronel, Presidente en funciones, y los líderes de la coalición de la oposición. A esta reunión sucedieron otras tantas con el Jefe de la Guardia Presidencial, con representantes diplomáticos y con un ex Presidente de Burkina. Por fin signos del comienzo de diálogo para que la sociedad civil y la política formasen parte de una verdadera transición democrática. Y a dormir con un nuevo comunicado en el que el ejército insistía en que no estaba interesado en el poder y en que la transición sería establecida en consenso. Confirmó que había iniciado consultas con la sociedad civil y partidos políticos y que continuarían al día siguiente con las autoridades religiosas y sociales (“coutumières”). Y anunció que el toque de queda había sido reducido de 24h a 5h. La consigna de no salir de casa sigue vigente. ¡Ojo que le estoy cogiendo el gustillo y luego no habrá quién me saque!

Releo el post antes de colgarlo y me parece increíble todo lo que ha ocurrido en tan solo 6 días. El camino por recorrer es largo aún. El balance del cambio es dramático. No hay cifras oficiales pero se habla de 30 muertos y más de doscientos heridos. Estoy convencida  de que todo esto es para el bien de Burkina.

DÍA 7. Lunes 3. Esta mañana han levantado la veda y he podido salir, con prudencia, a ver cómo respiraba la ciudad.

Encuentro entre el Teniente Coronel Zida y los representantes de la coalición de la oposición_Foto AFP / Issouf Sanogo

Encuentro entre el Teniente Coronel Zida y los representantes de la coalición de la oposición_Foto AFP / Issouf Sanogo

Impresiona ver como todo parece haber vuelto a la normalidad, así sin más. Como si no hubiera pasado nada. Salvo las ruinas de edificios como la Asamblea Nacional, el hotel Independance, toda una institución en el centro de la ciudad y al que yo iba de vez en cuando a pegarme un chapuzón, así como las casas de los ex dirigentes del país, no hay ningún otro signo, ninguno, de lo que estas calles han sido testigo en los últimos días. Las reuniones del Teniente-Coronel han continuado durante todo el día y por las manifestaciones de los diferentes actores, a fecha y hora de hoy, lunes 3 de noviembre de 2014 a las 18h, todo parece desarrollarse en la línea deseable.

La experiencia de estos días me ha enseñado, que en un país tan frágil como Burkina, todo puede cambiar en un minuto. Un país que sigue ocupando el puesto 181 de 187 países en cualquier IDH  (Índice de Desarrollo Humano) y con un 83% de su población viviendo, según el PNUD (Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo), en “pobreza multidimensional” (salud, educación y condiciones de vida) por lo que la “única” preocupación es cómo sobrevivir cada día.

Lo veíamos venir, todo pintaba a que iba a ser así. Lo más difícil, que el Presidente haya dimitido, ya ha ocurrido. Así que espero poder iniciar mañana la vuelta a la normalidad, a la rutina del día a día, a todo lo que he dejado aparcado, porque ha sido como si el mundo se parase. Vuelta a la preocupación por la incertidumbre del ébola; a las recitaciones que oigo desde mi despacho de los niños de la maternelle; a los “problemillas” diarios que los niños del proyecto de formación y reinserción de niños de la calle traerán; a las sonrisas de las niñas del proyecto de formación de niñas sin escolarizar que pasan por el despacho a saludar antes de ir a clase; a las recolectas semanales de las ventas del huerto; a las encuestas de situación familiar para la adjudicación de las bicicletas que entregamos cada mes, etc.

Vuelta a mí día a día en Rimkieta, vuelta a la felicidad.

Felicidad en Rimkieta

Felicidad en Rimkieta