Después de pasar unas semanas en Barcelona llego a casa y Ouaga me recibe sin electricidad ni agua, y con una pésima cobertura de teléfono e internet durante 24h! Feliz bienvenida a Burkina! 🙂
Cartel anunciando reunión
Pero llego a Rimkieta, sorteando socavones y grandes charcos de aguas estancadas desde hace meses por unas calles que apenas aguantan ya los efectos de todo el agua caída durante los meses de lluvia, y todo funciona como la maquinaria de un reloj suizo: Sylvie y Colette volcadas con la preparación y entrega de las becas escolares; Rihanata y las profesoras con los últimos preparativos del curso escolar de la maternelle que comenzará el lunes día 1; Drissa y sus chicos reclutando a los 15 niños de la nueva promoción de niños de la calle de este año; y las obras de construcción del Centro e integración escolar, profesional y deportiva que siguen avanzando a buen ritmo!
El jueves por la mañana tuvimos la reunión de información de inicio del curso escolar. Cada año Rihanata invita a todos los padres a venir a la maternelle con el objetivo de informarles del programa educativo y nutricional del curso, pero, sobre todo, para pedirles su compromiso e insistirles en su responsabilidad de respetar los horarios de entrega y recogida de los niños por la mañana y por la tarde; de poner especial atención en el aseo personal y limpieza de sus pequeños; de hacer todo lo posible para que los niños no vengan descalzos; y de avisarnos en caso de enfermedad o de cualquier otro problema del niño. Cosas que parecen tan básicas necesitan ser recordadas dos y tres
 veces al año.
Reunión informativa inicio de curso maternelle «Valencia»


Por otro lado, ayer viernes ya noté que empezaba a remitir el goteo matutino diario de las madres que vienen a la FAR, muchas de ellas totalmente desesperadas, a solicitar ayuda para la escolarización de sus hijos.
A la falta de previsión y ahorro por parte de los padres para pagar cada año la escuela, por aquello de que aquí se vive el día a día, por no decir la hora a hora, se une un grave problema de déficit de plazas en la escuela pública, solo hay una en todo Rimkieta y es imposible que los padres puedan pagar una escuela privada, entre las 15 y 20 que hay en el barrio.
Esperando turno para solicitar una beca
Por cuarto año consecutivo estamos entregando becas escolares a casi 300 niños de unas 220 familias de Rimkieta y Zongo.

Este año contamos con la ayuda de la Fundación Mujeres por África que subvenciona las becas de 120 niñas dentro del proyecto de “Formación de niñas sin escolarizar”.
El goteo de madres que vienen a pedir ayudas para poder escolarizar a sus hijos desprende un aroma ciertamente amargo pues la falta de recursos es una realidad a la que se enfrentan cada año miles de mujeres en Burkina, a saber los millones en todo el África Subsahariana y resto de países del cuarto mundo que están en la misma situación.
Pero es a la vez realmente esperanzador la insistencia, las ganas y el esfuerzo que ponen para pedir las ayudas, lo que demuestra que son conscientes de la importancia de la escuela para sus hijos.
Siguen viniendo cada mañana y hacen la cola correspondiente, esperando su turno para ver a la “nasaara” (es decir a la blanca, o sea, a mi), aún sabiendo, porque Sylvie y Colette se lo han adelantado durante las semanas que he estado fuera, que el proyecto está cerrado y que ya no podemos conceder más becas.
Sylvie y Colette entregando la beca a una de las madres
Lo único que yo puedo hacer es recibirlas y escuchar su historia con cariño y paciencia, la de cada una de ellas, a cual más desoladora, con cariño y paciencia.

Y cuando han acabado, les repito lo que ya saben, pero que solo se convierte en realidad cuando sale de mi boca; les agradezco que hayan venido y les acompaño a la puerta (porque muchas de ellas no se mueven de la silla como si al quedarse pudiera obrarse un milagro…) mientras intento transmitirles, en «mooré», pensando que tiene así más fuerza, todo el ánimo del mundo: “Dasamfo zourii
¡Nosotras ya tenemos nuestra beca y nuestro material escolar!

De vuelta a mi sitio veo como Sylvie y Colette acaban de entregar una bolsa que contiene el material escolar de alguna beca de estudios ya otrogada y siento un gran alivio pues, aunque son muchas las mujeres a las que tenemos que decir que no, son casi 300 los niños y niñas que este año van a continuar sus estudios gracias, como ya he dicho, a la Fundación Mujeres por África y a todos los que nos ayudáis con vuestros apadrinamientos para los proyectos en marcha aquí en Rimkieta!
Sigamos! 😉