Ha sido realmente increíble, desde primera hora de la mañana en que ha empezado el movimiento en el pozo para colocar la bomba india para extraer el agua, niños, espectadores habituales, correteando por todos lados. Hasta aquí lo habitual. Lo que debía de ser un trabajo de una hora, a la hora y media de empezar la colocación de la bomba no habían realizado ni una cuarta parte de la instalación porque los tornillos cementados en la plataforma del pozo no coincidían con los agujeros de la base de la bomba así que se la llevan a un soldador a hacer los agujeros algo más grandes.
Visto lo visto, decido volver al despacho de la FAR en la maternelle a trabajar y le pido a Zovit que me llame cuando la bomba esté a punto de extraer agua para vivir el momento in situ.
Dos horas más tarde me llama y voy para allá. Todavía no han acabo de conectar la bomba pero ya hay 6 mujeres que esperan con 3 y 4 bidones cada una para llenarlos el mismo momento en que empiece a funcionar!! Pregunto a M. Konseibo si ese agua es potable y me dice que sí, que las mujeres saben que el agua saldrá sucia pero bebible si la dejan reposar unas horas después de su extracción. Así que allí están ellas, feliz espera la suya!
Pasados unos minutos de las 11 de la mañana acaban de instalar la bomba india, y después de un par de “pompeos”, allí está, el agua que empieza a salir del pozo “Jeanología”, algo turbia, sí, es verdad, pero por lo visto igual de válida y aprovechable! M. Konseibo me adelanta lo que leeré en el informe de la construcción del pozo que me entregará mañana: el caudal de agua es de nada más y nada menos que 2.000 litros la hora, una maravilla!
El Naaba de Zongo, el jefe tradicional del barrio, ya está al corriente de la marcha del pozo y lo primero que me ha dicho, con expresión de gran alegría que no conocía en su persona pues es muy comedido, es que todo el barrio de Zongo está deseoso de agradecer a la FAR el pozo y que este sábado haremos una fiesta de inauguración con bailes y cantos tradicionales!
Además, pasado mañana veremos juntos a las tres mujeres del barrio que formarán el comité de gestión y mantenimiento del pozo.
He vuelto a la maternelle feliz de ver que uno de los proyectos que empezamos hará ahora un par de años, ya es una realidad. Las gestiones de llevar a cabo un proyecto en Rimkieta no son fáciles, requieren tiempo, constancia, paciencia e ir de un lado a otro con una sensación de perder el tiempo constante. Pero tarde o temprano siempre acaban por ser una realidad, una realidad en este caso beneficiaria para miles de personas, la mayoría, por no decir todas ellas, mujeres y niñas, a las que gracias al pozo y a nuestros amigos de Jeanología, les hacemos algo más fácil su día a día!