Buenas noches a todos!
El curso escolar en Burkina ha retomado hoy la marcha! Gracias a Dios, en toda calma por el momento, a falta de que mañana se reabran las universidades públicas, que es donde se generaron los incidentes por la muerte del estudiante Justin Zongo y lo que hizo que el Gobierno cerrara los colegios y universidades como primera medida de precaución para evitar más incidentes y a continuación, adelantara las vacaciones hasta el día de hoy.
La maternelle ha vuelto a bullir esta mañana con el sonido de los 240 niños y es una verdadera gozada estar en el despacho oyendo sus voces!
Por la tarde he tenido la suerte de asistir de nuevo a una de las clases del curso de formación de mujeres que Rihanata, la directora de la maternelle, imparte a las madres de los niños.
Todas ellas concentradas en los nombres de las partes del cuerpo en francés y en las centenas, que hemos aprendido hoy. Son un par de horas a la semana en las que su mundo se para no solo para aprender si no también para descansar, disfrutar y reírse en compañía de otras mujeres.
Un mundo el suyo, el de la mayoría de las mujeres de Burkina Faso y supongo que también de la mayoría de países de África, de desplazamientos diarios cargando con litros de agua, de cocinar y limpiar la ropa a mano, horas y horas, bajo un calor asfixiante, de atender al marido en todo momento, de cuidar a los niños, a los propios y a los de otros y, con suerte, de llevar a cabo alguna actividad que le reporte una pizca de satisfacción personal y económica. Y un mundo el suyo, sin reconocimiento alguno y sin los mismos derechos que el hombre y con muchísimas más responsabilidades y cargas de trabajo. No es fácil ser mujer en África.
Y en Costa de Marfil la gravedad de la situación empeora. Según la ONU, más de 500 muertos y de un millón de refugiados que huyen a Liberia. Según el partido del presidente electo, Ouattara, son en realidad más de 900 fallecidos. Y aquí siguen llegando repatriados. Lo que el jueves eran 8 tiendas de campaña esta mañana eran ya 13.
Por lo demás, como los españoles con la victoria de España del mundial que nos olvidamos de todo por unos cuantos días, aquí el sábado se desató la locura por la victoria de los “etalons” (así llaman a los jugadores de la selección nacional de fútbol de Burkina) de 4 goles a 0 sobre los “warriors” (así llaman a los jugadores de Namibia).
En cuanto a los proyectos de la FAR, seguimos avanzando en las negociaciones para la compra de dos parcelas para ubicar el futuro “Centro de integración escolar, profesional y deportiva” y también seguimos avanzando en las gestiones para seguir con la inyección de ayuda a los habitantes de Zongo, primos hermanos de Rimkieta. Zongo es el barrio que en su día formaba parte de Rimkieta pero que cuando parcelaron Rimkieta y con ello llevaron el orden y la posibilidad de progreso al barrio, quedó olvidado de la mano de Dios. Podríamos decir que Zongo es el Rimkieta que conocimos en los inicios de la FAR cuando desembarcamos aquí hace ya más de 5 años.
Así, estuve el sábado reunida con el naaba de Zongo (el jefe tradicional del barrio). Como en todas las instituciones, hay “naaba’s” y “naaba’s” y éste es muy querido por su implicación personal con la gente del barrio. Como diría aquel, “lo da todo”. De la mano de M. Konseibo, el constructor del pozo y gran Amigo de Rimkieta, hicimos una visita a los 6 pozos del barrio que diferentes organizaciones y empresas, con muy buena voluntad, construyeron en su día pero que al no hacer seguimiento, a la primera de cambio han dejado de funcionar. Zongo es un barrio de unos 15.000 habitantes con muy pocos recursos para obtener agua. Sí, está “Onea”, la empresa nacional de aguas que ha puesto unas 8 “fuentes” pero la mayoría de las personas no pueden pagar el precio y además, no son suficientes para toda la población así que las colas, al sol, desde primera hora de la mañana son interminables. Así que vamos a intentar arreglar los pozos además de dar charlas de sensibilización del buen uso y mantenimiento de los pozos y crear comités de mantenimiento para intentar aliviar a los habitantes de Zongo.
Os dejo ya, los cortes de electricidad están siendo mucho mayores de lo que yo recuerdo. La crisis en Costa de Marfil, a quien Burkina compra la electricidad y la llegada del calor sofocante y por lo tanto, mayor demanda de electricidad, está haciendo que al día tengamos cortes de unas 8 horas en pleno día, cosa que hace que solo puedas trabajar el tiempo que te dura la batería, o en plena noche, cosa que hace que la calma en mi barrio sea total (los maquis no pueden poner música) pero que los ventiladores no funcionen!
Besiños grandes y hasta otro momento!
A ver llegan pronto las lluvias y, aunque no tengáis luz regularmente, al menos tendréis menos calor.
Quizás podrías apuntarte a las clases del cuerpo humano y de las centenas, jejeje. bss,