Nov 21, 2024
Llevo meses de sequía creativa. No es por falta de temas, porque, como sabéis, aquí la inspiración se encuentra cada día, en cada rincón. Sin embargo, cuando me siento frente al ordenador, acabo, casi sin querer, hundiendo el dedo en una única tecla, la de “borrar”.
Feb 12, 2024
Ya sabías tú que María llevaba un tiempo intentando escribir el panegírico de alguien… Nunca hubiéramos podido imaginar ninguno de los dos, que iba a tener que escribir el tuyo antes.
Oct 26, 2023
El inicio del curso escolar, que en Burkina tiene lugar en octubre, va siempre acompañado por un aumento de solicitudes de asistencia sanitaria de los niños y niñas de nuestros proyectos. Dicha asistencia sanitaria forma parte de la atención personalizada global que la FAR ofrece a cada uno de los beneficiarios. Pero este año, una mortal epidemia de dengue ha venido a dificultar las cosas, ya de por si complicadas por la malaria.
Jul 3, 2023
Hadaré no es el primero de los beneficiarios de la FAR que pasa por prisión. Y mucho me temo que tampoco será el último. No en vano, los proyectos de Formación y Reinserción de Niños de la Calle, las Becas Escolares y el Entrenamiento Deportivo, tienen un gran componente de evitar que los niños (las niñas, como sabéis, tratadas como “Cenicientas” son otra historia), estén en la calle con el riesgo de caer en los circuitos, inherentes a zonas de gran necesidad, de delincuencia, drogas, prostitución, etc.
Jun 2, 2023
“Dile al mundo que hemos sufrido. Hemos sufrido mucho. Nuestros vecinos han sufrido. Nuestros amigos han sufrido. Nuestros familiares han sufrido”. Halimata, 35 años, huyó junto con su familia, de los combates en Burkina Faso y buscó seguridad en la ciudad de Kaya, convirtiéndose en una de los dos millones de desplazados internos del país. (Extracto del artículo “Neglect is a choice”)
Abr 29, 2023
La vorágine del día a día, ese ritmo trepidante, que, gracias a una taza de café, pasa de 0 a 1.000 en el segundo en el que suena el despertador cada mañana, me impide ser consciente de la realidad que me rodea. Muchas veces, no nos engañemos, creo que es mejor así. Pero es un arma de doble filo, que llega a desvirtuar mi percepción del entorno y de lo que realmente pasa aquí, tan necesario para el deseado equilibrio entre lo racional y lo emocional. Nada como pararme y observar, para poner por escrito, un día en la vida de la mujer burkinabé, para volver a conectar con la esencia de esta maravillosa tierra y de sus mujeres .