¡Buenas noches a todos!
Algo está cambiando en Burkina Faso. El pasado día 2 de diciembre se celebraron las “Elections doublés”, o lo que podría traducirse como “Dobles elecciones”, las Municipales y las de la Asamblea de Diputados y se desarrollaron sin mayores incidentes. Y digo mayores porque algunos “menores” sí que hubo!
Como por ejemplo, un pueblo al que se presentaba un candidato que conocemos bien y que contaba con obtener con total seguridad su voto y el de sus 5 familiares como mínimo, pero que a la hora del recuento solo apareció el suyo! Y es que el partido del poder, el CDP (Congreso por la Democracia y el Progreso), que es el que tiene el dinero y los medios, llegó la tarde anterior a las elecciones con un camión cargado de sacos de cemento y los depositó en la “plaza” (que no es otra cosa que el árbol del Naaba, el jefe tradicional del pueblo) diciendo que dichos sacos eran para construir un centro de atención médica primaria y que si no salían reelegidos por mayoría absoluta se marcharían del pueblo con los sacos. Y así, el único que se atrevió a votar a otro partido ha sido el propio candidato de la oposición.
Otro de los incidentes más comentados a nivel de la prensa y de los cafés (cervezas mejor dicho…) al caer la tarde, ha sido el del Naaba que pidió públicamente a todo el pueblo el voto para el CDP. Y cualquiera no hace lo que dice el Naaba…
Pero algo está cambiando en Burkina Faso. Los resultados de las elecciones podrían ser un síntoma de avance pues, aunque el partido del gobierno sigue teniendo mayoría absoluta en la Asamblea Nacional, lo hará con muchos menos diputados, y eso para muchos es augurio de democracia.
Con relación a la Asamblea Nacional, el partido del poder ha pasado de un 66% de las elecciones de 2007 (obtuvieron 73 diputados de 111) a un 55% de las elecciones recién celebradas (70 diputados de 127).
Y en cuanto a las elecciones Municipales, en 2006 obtuvieron un 72% (12.340 consejeros municipales de 18.645) y ahora un 66% (12.854 consejeros de 17.786)
El partido al poder ha perdido fuerza, cosa que por sí sola debería servir para mantener la calma social.
Pero por si acaso los resultados no son el bálsamo necesario para una sociedad que sufre y vive en la miseria, que tiene hambre y que ve como sus hijos no tienen opción de ir a la escuela, por no caer en el dramatismo de los hijos que entierran por falta de medios para acceder a la sanidad básica, el CENI (Comisión Electoral Nacional Independiente), organismo que se ha encargado de asegurar que las elecciones se desarrollaran en total democracia, ha publicado en todos los periódicos el anuncio que os adjunto de “NO A LA VIOLENCIA” en caso de desacuerdo con los resultados.
A pesar de esto último, ¡algo está cambiando en Burkina Faso! O eso quiero creer!