Buenas tardes de nuevo,

La casualidad ha querido que al día siguiente de vivir el incidente del ladrón ejecutado por sus captores, viéramos, de camino en el coche a Rimkieta, la procesión por el barrio de otro ladrón “salvado de una muerte probable” por la llegada a tiempo de la policía, que iba esposado y al que le habían colgado del cuello los objetos que había robado (una bici y una biga de madera) a modo de vergüenza social antes de llevarle a comisaría.

Ayer tuvimos reunión con la CCB (Comunidad Cristiana de Base), en cuyos terrenos cedidos tenemos en marcha el proyecto del Banco de Cereales y el pozo “Luis” y estamos levantando el Molino de Cereales y el Cyberoffice. Como siempre, fue una reunión con ese encanto especial de una reunión en medio de la nada, a la luz de los candiles y en compañía de bueyes, vacas y ovejas.

Espero no resultar repetitiva pero da la casualidad de nuevo de que uno de los temas que tratamos fue el del robo, hace un par de semanas, de “cable de suelo” de las obras de las construcciones del molino y del cyber. El guardia de noche de la Fundación, M. Simón, pilló a dos muchachos de unos 10 años que salieron corriendo, pero consiguió cogerles la bicicleta. Al cabo de un par de días los padres de los chicos fueron a la CCB a pedirles que les devolvieran la bici. La CCB les dijo que no estaba en sus manos y que era el constructor de la obra, en primer lugar, y la FAR a continuación, los que debíamos determinar qué hacer al respecto. Consultaron al constructor que les dijo que el robo no era grave y que él creía que podíamos devolver la bicicleta a los chiquillos. Pero esperaban también nuestro parecer. Les expresé mi asombro por el hecho de que los padres vinieran tranquilamente a pedir que les devolviéramos la bici sin más. Los de la CCB estaban de acuerdo. Les propuse convocar a los chicos y a sus padres y para hacerles reflexionar sobre el incidente antes de devolverles la bicicleta y les pregunté si cabía la posibilidad de hacer que los chicos prestaran algún servicio social a la FAR o a la CCB (limpiar durante una semana el banco de cereales por ejemplo). La primera propuesta les pareció bien y la segunda dio mucho cruce de diferentes reflexiones sobre ella, a lo que quedamos que convocarían a los muchachos y sus padres y dependiendo de cómo fuera el encuentro decidirían la opción de la prestación social.

Con relación a los incidentes de los estudiantes por la muerte del compañero, parece ser que no están satisfechos con las medidas tomadas por el Gobierno: por un lado, ha dimitido el director regional de policía y el gobernador de la provincia de Koudougou y por otro, han arrestado a los policías implicados. Siguen exigiendo, con alguna manifestación violenta pero aislada en diferentes regiones del norte sobre todo, que le hagan la autopsia al muchacho y desmientan que murió por meningitis y que se juzgue a los policías por asesinato. Así, el lunes se retomaron las clases con total normalidad, el martes, día internacional de la mujer hubo fiesta y ayer miércoles, debido a las manifestaciones del norte, volvieron a cerrar los colegios hasta nueva orden. El padre del muchacho sigue llamando a la calma a los estudiantes y ha hecho unas declaraciones para toda la nación apelando a la responsabilidad de los padres de calmar a sus hijos y hacerles entender que el ya ha perdonado y que todo debe volver a la normalidad. Hoy gracias a Dios el día ha transcurrido sin ningún incidente, aunque para mañana han convocado diferentes manifestaciones en algunos puntos del país.

Por lo demás todo bien! El día de la fiesta internacional de la mujer estuvimos paseando por el parque urbano “Bangre-Weoogo”, en pleno centro de Ouaga. “Maman” aguantó como una campeona porque estos días el calor es alto, mucho más de lo normal en esta época del año (máximas de 44º ayer!). Fue bonito ver a cientos de familias ir asentándose en el parque con sus pic-nic para celebrando el día. Las mujeres con los diferentes modelos de vestidos todos ellos hechos con la misma tela conmemorativa del día que cada año es distinta. Es un día en el que el hombre debe hacer las labores de la mujer en casa, lavar y cocinar y deben hacer todo lo posible para que su mujer pueda hacerse el vestido con la tela, hasta los padres de familias más humildes hacen el esfuerzo.

También estuvimos con el hermano Salvador en el colegio de la Salle de Badenya. Las obras del colegio van viento en popa y al hermano lo encontramos muy bien de salud y fuerzas, es incansable, aunque estaba muy fastidiado con todo el tema de las manifestaciones y los problemas que generan en el colegio con el cierre, ahora que además es época de exámenes.

Os dejo por hoy, “mamam” y yo nos vamos a la Catedral a asistir a la Misa en mooré, la lengua de la etnia mayoritaria de Burkina, los Moosi. “Maman” ya está totalmente integrada, tanto que se atreve a cantar en mooré como una más!

Besiños grandes y hasta otro momento