¡Las tres semanas de parón del país a causa del golpe de Estado no han impedido que el curso 2015-2016 de los proyectos en Rimkieta haya despegado con éxito!
Este año, además de la maternelle, la alfabetización de madres, las becas escolares, la reinserción de niños de la calle y la formación de niñas sin escolarizar, un nuevo proyecto dentro del ámbito de la formación se ha puesto en marcha: las becas universitarias.

Niños de P4 de la maternelle
¡Pero vayamos por partes!
La maternelle, con sus 300 niños, un año más, pasadas las primeras semanas de llanto y desazón de los 100 niños nuevos de P3, ya está a pleno rendimiento. Desde mi despacho tengo el privilegio de oír a las profesoras enseñar a los más pequeños a decir sus primeras palabras en francés, sus primeras sumas y restas y hasta las primeras recitaciones y canciones. Los jueves por la tarde, además, las madres de los niños vienen entusiasmadas a su curso de alfabetización. Esa tarde de la semana es muy especial para la mujeres porque la dedican a ellas mismas, un rato para compartir los avatares del día a día y aprender además a leer, escribir, sumar y restar y cómo mejorar la nutrición y sanidad propia y de la familia.

Las nuevas niñas de la cuarta promoción
Las niñas del proyecto de formación de niñas sin escolarizar son 80 este año, 60 de las tres primeras promociones que han sido escolarizadas y 20 niñas nuevas de la cuarta promoción, que pasarán este primer año con nosotros en la FAR. A lo largo del curso observaremos ese extraordinario cambio en las niñas de la nueva promoción que van a pasar de no saber qué les gusta, porque nunca nadie les ha preguntado su opinión sobre nada, a poder preferir un color sobre otro, discernir diferentes gustos en la comida y expresar sus alegrías, miedos y temores.

Reunión de inicio de curso con los padres de los niños de la calle
¿Qué decir de los niños de la calle? ¡Este año ya hemos alcanzado los 100 niños! Además de Abdoulaye que repite curso con nosotros en la FAR junto a los 15 niños nuevos de la 8ª promoción, hemos escolarizado a 65 niños, 18 reciben formación en diferentes talleres de soldador, mecánico, sastre, etc. y hay un niño está ingresado en un centro especial de formación de niños sin escolarizar. Este es, sin duda alguna, el proyecto más laborioso de todos porque se trata de niños cuyas estructuras básicas familiares son muy frágiles lo que les lleva constantemente a buscar una salida en la calle. ¡Y ahí es donde estamos nosotros, intentando ayudarles para que encuentren esa salida en el colegio o en el en el taller de formación!
Y por último, pero no por ello menos importantes, las becas escolares, que siguen siendo un “servicio” básico que ofrece la FAR, muy necesario para el barrio. Cada año la misma estampa de madres que prácticamente duermen en la puerta de la FAR para solicitar una beca para sus hijos. Este año son ya 477 niños becados de las familias más necesitadas de Rimkieta y Zongo.

Mujeres esperando para solicitar una beca escolar
Y como os contaba, la novedad de este año son las becas universitarias, proyecto nuevo de la FAR, que da continuidad a las becas escolares. La primera beca (“perdónenme ustedes…”, pero… ¡mujer tenía que ser!) ha sido para Balguissa, que ya ha iniciado sus estudios de Ingeniero Agrónomo en el ISSTA (Instituto Superior de Ciencias y Tecnología Agrícolas). De 9 alumnos que el año pasado terminaron sus estudios escolares, de los cuales 5 eran chicos y 4 chicas, sólo 2 aprobaron el examen de BAC que da acceso a la universidad. El otro candidato, Ismael, es un chico que tiene problemas serios de audición y a quien la FAR, antes de dar el paso a la universidad, está ayudando para ver si se le puede facilitar alguna mejora en su problema de audición, de modo que pueda afrontar los estudios universitarios en mejores condiciones.

Entrada a la FAR en Rimkieta
Detrás de cada nuevo proyecto que la FAR emprende, hay un serio estudio de viabilidad del proyecto, y el de las becas universitarias no ha sido menos. De acuerdo con nuestra máxima de “perseverar más que abarcar” debemos de ser muy cautelosos en cada paso nuevo que damos. Tenemos mucha ilusión puesta en este nuevo proyecto porque estamos convencidos de que el verdadero cambio pasa por la formación de la juventud. No es una frase hecha, es una realidad, y gracias a la ayuda de tantos padrinos de la Fundación, podemos estar, aquí en Rimkieta, desde la maternelle, pasando por los colegios, ¡hasta la universidad!