Hace ya más de dos semanas que hemos cerrado la posibilidad de solicitar una beca del proyecto de “Becas de escolarización” para el curso escolar 2011-2012.

Hemos atendido a cientos de mujeres que han venido a solicitar una beca de estudios para sus hijos y cientos de ellas se han quedado en la calle sin ni siquiera tener oportunidad de atenderlas (en la imagen, uno de los días en que las colas para solicitar las ayudas habían empezado la noche anterior quedándose a dormir en la puerta de la Fundación)

Aún así, a fecha de hoy, cada día llegan a la Fundación entre 5 y 10 mujeres a solicitar una beca para sus hijos.

No es fácil decirle que no a una mujer que, como esta mañana me ha pasado, se sienta en el suelo delante de ti, rechazando la silla que le ofreces porque si se siente en ella no puede estar atenta a las necesidades de los dos niños gemelos de poco más de 5 meses con los que carga. Te pide que por favor la ayudes porque tiene otros 2 hijos en edad escolar que no va a poder escolarizar por falta de medios. Suficiente tiene con alimentarles y atenderles cuando se ponen enfermos porque el marido la abandonó por otra mujer al nacer los gemelos.

Pero como os he dicho, delante de ella hay más de 150 mujeres en lista de espera y sé que es mejor no atender su solicitud y añadirla a la lista porque es darle esperanzas para algo que sé con total seguridad que no vamos a poder atender.

Como su caso, hay miles en Rimkieta y Zongo y desde la FAR este año vamos a facilitar la escolarización de 195 niños de 114 familias que en ningún caso hubieran ido a la escuela este curso 2011-2012 que empezará este lunes 3 de octubre en Burkina Faso.

Son todos ellos casos como el de Mme. Marguerite Yameogo de 60 años y viuda desde los 40. Trabaja una tierra dura y seca para sacar arena, limpiarla y revenderla para la construcción de ladrillos de adobe. Tiene 9 hijos, pero 5 de ellos han fallecido. Nos vino a pedir ayuda para escolarizar a 2 nietos de uno de sus hijos fallecidos que están a su cargo.

O el de Mme. Adjaratou Koama de 30 años que vende cacahuetes de puerta en puerta. Tiene 4 hijos, el mayor de 13 años y el pequeño de 3. Su marido era conductor pero tuvo un accidente en 2009, se rompió las dos piernas y un brazo y desde entonces ya no puede trabajar por haber quedado minusválido.

Mme. Mariam Sankara tiene 40 años, es viuda desde hace 4 y tiene 7 hijos. Cultiva durante la época de lluvias y el resto de año se ofrece de puerta en puerta para cuidar niños y apenas gana para poder alimentar a los niños. Comparte “hogar” con la “coesposa” de su marido que tiene 5 niños y peor situación que ella pues sufrió de poleo hace 2 años y le dejó coja de una pierna.

Mediante las becas subvencionamos el 90% de la escolarización de los niños y donamos el material escolar, que en el caso de los libros, nos tienen que devolver a fin de curso en perfecto estado, a sabiendas de que en caso contrario, no les renovemos la beca al año siguiente. El 10% restante (entre 5€ y 50€) lo devuelven mensualmente durante un año.

El proyecto requiere un riguroso trabajo de estudio de cada caso familiar para intentar llegar a las familias que más lo necesitan. Las madres se comprometen a venir en 24h con el recibo del pago del total de la escolaridad (no os podéis ni imaginar lo que supone porque en esas 24h les surgen un sinfín de necesidades prioritarias a la escolarización, normalmente de salud), además de a devolver el 10% mensualmente y a traer las notas trimestralmente para que podamos hacer un seguimiento del niño y saben que si no pasan curso al año siguiente no renovaremos la beca. En la imagen, Colette, la contable de la Fundación, entrega la beca y el material escolar a una de las madres.

Podría pasarme horas escribiendo sobre este proyecto, pero no lo haré para no aburriros! Eso sí, me permitiréis que para terminar os cuente la anécdota de Mme. Habibou Konfé, de 38 años que tiene 6 hijos de tres partos gemelares en 6 años. Consigue a duras penas alimentarles picando piedra en una cantera. Revisando la escolarización de 4 de los hijos que el año pasado recibieron la ayuda de la FAR y que este año les hemos renovado, veo que los 4 han sacado muy buenas notas (todos entre los 8 primeros puestos de la clase) pero que en la solicitud, 2 de ellos repiten curso.

Ha venido esta mañana a que le diéramos las ayudas y le he preguntado si había un error. Con una expresión que yo interpretaría de vergonzosa me ha dicho que no, que los 2 niños deben pasar de CP1 a CP2 (de primer a segundo año de primaria) pero que el salto era significativamente más caro (pasar de 39€ a 48€ por niño…) y que había pensado en hacer que los niños repitieran curso por no ser una carga mayor para la Fundación…

Podéis estar tranquilos, los niños han sido escolarizados en CP2! 😉