Paul, nuestro casero del terreno donde está la actual maternelle, que tiene un taller mecánico, ha puesto en marcha con la ayuda de la FAR una nueva parte de su negocio: la venta de piezas de recambio. Ahora las gentes del barrio de Rimkieta pueden ir a su taller a comprar algunas piezas sin tener que salir del barrio y sobre todo, él puede hacer las reparaciones
más usuales sin la necesidad de recorrer kilómetros para ir a buscar primero la pieza.
Asimismo, su tarea se ha vuelto más agradable con la compra de la mesa “monta-motos” y de otras herramientas que le permiten trabajar más fácilmente.
Paul, en su compromiso con la FAR, también se encuentra ahora formando a un niño huérfano, sin oficio ni educación del barrio. Nos comenta que el niño está muy motivado, que aprende rápido y que cada mañana es muy madrugador y está en el taller al pié del cañón antes que nadie!