En el viaje a Rimkieta en diciembre 2006 de un grupo de Amigos de la Asociación, se detectó un problema de seguridad en el pozo por lo que se pidió levantar un muro para proteger el motor de la bomba volanta que impidiese que los niños se pudieran acercar a él.
Por otra parte, para optimizar la extracción de agua, se solicitó que se habilitara un pequeño
espacio en el suelo para evitar el goteo de agua en el suelo, y su consiguiente embarrado, y además facilitar así el transporte de los bidones a los usuarios. Ambos requerimientos ha sido respondidos con eficiencia y en las imágenes se observan estas mejoras en el pozo.
