Buenas noches a todos!

Recién llegados de un oasis en medio de todo esto (Merche y Javier nos han invitado a su hotel a pegarnos un baño en la piscina!) y derrotados por el intensísimo día de hoy!

Intensísimo por el calor y por la actividad!

Ayer fuimos a recoger los pasaportes con los visados de Merche y Javier. Paréntesis para explicaros que cuando llegaron el sábado mientras esperábamos en el aeropuerto, utilicé mis armas de mujer y tras un par de sonrisas conseguí colarme y pude pasar a la sala del aeropuerto donde se gestionan los visados por si necesitaban que les echara una mano. Al rellenar el documento de solicitud de visado, hice la solicitud para una estancia de 8 días, de sábado a sábado pero la mujer policía que me atendió me dijo que no se podía poner 8 días que debía ser una semana o un mes. En vez de pedirlo directamente para un mes, en ese momento no caí que daba igual en realidad, le pregunté que se iban el sábado 13 y que si servía si lo solicitaba para una semana y me dijo que sí. Como no las tenía todas conmigo, no caí en pedirlo para un mes pero le insistí en decirle que se iban el día 13 que si servía y me dijo de nuevo que sí. No lo pensé más pero me quedé con la mosca detrás de la oreja. Cierro aquí el paréntesis y continúo con que ayer fuimos a buscar el visado y efectivamente, se lo han hecho hasta el viernes 12, una semana, 7 días, a partir del sábado 6 que es cuando llegaron…

Así que bien prontito esta mañana Serge y yo nos hemos ido a la comisaría de policía que se encarga de gestionar la extensión de visados a solicitar una extensión. Como Ouaga está toda levantada en obras, algo increíble, hemos decidido ir caminando porque la comisaría está cerca de casa. Tan pronto, 8 de la mañana, y ya sudando para un paseíto de 15 minutos que nos hemos dado!!!!

A las 9 ya estábamos en la maternelle con Merche y Javier y nos hemos ido con los 120 niños del turno de tarde a la salida educativa a la confitería. Es una señora fábrica de caramelos, chicles y biscuits donde trabajan más de 200 empleados. La visita, con todos los niños colocados en forma de tren, ha consistido en pasar por la cadena de producción de los diferentes productos. Los pequeñajos no entendían nada, los medianos atendían y miraban todo con muchísimo interés y los grandes además de atender y mirar con interés preguntaban y querían saber y conocer y por supuesto probar!

Al acabar la visita, en el mismo recinto de la fábrica, hemos extendido las alfombras y sentado a todos los niños para comer un exquisito plazo de espagueti preparado por Leonie para chuparse los dedos, con su correspondiente trozo de carne para cada niño y un pedazo de pan. Y de postre un zumo de frutas.

Es admirable lo bien que se portan estos niños! Se nota que hay disciplina y orden en el método de las profesoras. No es nada fácil tener hambre, que te den un plato lleno de comida y esperar a que se lo den a los 120 niños para empezar todos a la vez después de cantar una canción de la que entiendo algo así como que “vamos a comer, que afortunados somos, tengo un plato de comida que es tu plato de comida”. Y estos niños lo hacen, y además lo hacen sin necesidad de que nadie les diga que no empiecen hasta que no estén todos los niños servidos!

A la ida en los autocares cantos, aplausos, incluso algún baile y explicación constante de las profesoras de todo lo que íbamos viendo con los niños: semáforos, rojo parar, verde pasar, embalse con agua, sirve para tal, etc. A la vuelta silencio, quietud, los niños agotados duermen y las profesoras, agotadas, aguantando despiertas!

Hemos llegado de vuelta a la maternelle justo a tiempo para la reunión con Drissa y con los padres de los tres niños del atelier de formación de soldador que tienen dificultad para pagar la comida de sus niños, lo que es un problema. De los tres padres solo ha venido uno. Nos ha agradecido que facilitemos a su hijo la formación y se ha excusado, diciendo que no todos los días puede traer dinero a casa, por no poder alimentar a su hijo. Le hemos pedido que nos comentara a qué se dedicaba y nos ha dicho que es intermediario en el mercado central de Ouaga lo que significa que si un chico que tiene un puesto de lo que sea viene un cliente a pedirle algo que no tiene, le dice que espere, el del puesto le llama y él se encarga de ir a buscarlo para revendérselo al del puesto que a su vez lo revende al cliente final… Le hemos preguntado al patrón cuántas veces más o menos a la semana el niño no tenía dinero para comer y nos ha dicho que solo uno o dos días tenía dinero. A la propuesta de que los días que tenga dinero se lo de y que los días que no pueda guarden algo de cena para llevar al día siguiente para comer en el atelier nos ha dicho en principio que si pero luego el mismo patrón nos ha dicho que era muy complicado porque aquí la comida no aguanta por el calor, eso si sobraba algún día algo para el día siguiente… Qué fácil hubiera sido decirle que no se preocupara, que se olvidara de alimentar a su hijo y que ya nos encargaríamos nosotros, pero hemos creído que no es bueno que la Fundación descargue a un padre de la única responsabilidad que le queda tras tener cubierta la formación del niño que es la de alimentarle un poco así que le hemos agradecido su esfuerzo por darle de comer y pedido que siguiera haciéndolo, y que si algún día el niño no puede comer le daremos en la maternelle pero que él debe intentar por favor darle al niño los 100CFA diarios (15 céntimos de euro) que le cuesta comer.

Al acabar la reunión nos hemos ido al hotel a darnos el, creo yo, merecido bañito que os he comentado al principio!

Ahora ya a punto de ir a la cama exhausta pero feliz por el día vivido… y algo ………. por la eliminación del Madrid!