Blog
< Volver
Visita a Franck en la cárcel (uno de los niños de la calle)
(Traducción del informe en francés del responsable del proyecto de Formación y Reinserción de Niños de la calle)
Buenos días queridos patronos,
El domingo, Boukary y yo fuimos a la MACO (Maisson d’arret et Correction de Ouagadougou) para visitar a Franck (*). Fue una visita llena de emociones… Cuando entró en la sala, nos saludó, se sentó entre los dos y nada más preguntarle cómo estaba, las lágrimas empezaron a caer de sus ojos, de tal manera que ni Boukary ni yo pudimos retener las nuestras. Fue un momento muy triste, pero llegamos a reponernos y a poder animarle. Conseguimos calmarle para poder hablar con él. Frank nos aseguró que estaba bien, que no le han pegado, ni los guardas ni los otros niños detenidos. También nos dijo que por las mañanas puede seguir las clases de CM2 (6º de primaria) y a medio día le dejan ver la tele con los otros niños.
Una vez comprobado que se sentía confortable con nosotros, le pedimos que nos contara qué había pasado. He aquí su relato:
“Uno de sus amigos le pidió que le acompañara a la zona de la “cité” de Rimkieta. De camino, vio a un pájaro sobre un árbol y trató de lapidarlo con su zapato. El zapato cayó en el patio de una casa. Su amigo se quedó al otro lado del muro, él fue a llamar a la puerta pero no había nadie y entró para recuperar su zapato, momento en el que llegó un señor y le preguntó qué hacía. Frank se lo explicó y el señor le dijo que cogiera su zapato y se fuera. En ese mismo momento, su amigo se subió al muro para ver qué es lo que él estaba haciendo. Cuando el señor le vio, corrió a atraparlo gritando que era un ladrón. Él pudo huir pero su amigo fue atado y golpeado… Al día siguiente su padre recibió una convocatoria para ir con su hijo a la gendarmería. Cuando su padre le llevó fue detenido, junto a otros amigos suyos del barrio entre los que se encontraba su amigo el del muro…”
Según Franck, esto es lo que pasó. Le dijimos que en el caso en el que no estuviera implicado en el asunto, que viera cómo los malos amigos podían poner en peligro nuestro futuro. En las charlas de los domingos, les insistimos constantemente en la necesidad de evitar las malas compañías porque son fuente de problemas.
Le transmitimos que todos nosotros, el equipo de la FAR y los patronos, estábamos con él de corazón, que rezábamos por él, para que salga rápidamente de este incidente y retome el colegio y vuelva a compartir con todos sus compañeros de la FAR los encuentros de diversión de la actividad de los domingos. Al nombrar a sus compañeros, Franck volvió a llorar y volvimos a consolarle. Le dijimos que debía ser fuerte y que fuera consciente de la suerte que tiene de tener gente (los patronos, nosotros, sus padres, sus compañeros, etc.), que le quieren, que rezan por él y que están buscando una salida rápida y feliz a su caso. Fuimos capaces de encontrar las palabras para tranquilizar al niño.
Le preguntamos si necesitaba algo y nos sorprendió su respuesta: “Sí, mi mochila del cole con todos mis libros y libretas”. Wow!!! ¡Nunca me habría imaginado esta respuesta! Le prometimos informar a sus padres para que se lo trajeran y en el caso en que no pudieran, nosotros mismos lo haríamos. Le preguntamos si necesitaba algo más pero dijo que no. Bromeé con él diciéndole “¿Entonces no quieres salir de aquí? Fue en ese momento que pudimos ver una pequeña sonrisa en su cara.
En ese momento uno de los guardias nos dijo que el niño debía volver a la celda. Le repetimos a Franck que estamos con él y que volveríamos a visitarle y que rezara mucho. Nos dijo que lo había entendido, se despidió y se fue con el guardia.
Fue realmente penoso ver al niño irse de nuevo con el guardia. Cuando pienso que es un niño que cumplirá 14 años en febrero, que podría ser inocente se encuentra en esta situación, me siento muy mal.
Al día siguiente fuimos al Palacio de Justica a ver a la responsable de los servicios sociales de la MACO. Nos leyó la declaración de Franck en la gendarmería el día de la detención en la que reconoció las acusaciones: “Fuimos a robar los hilos eléctricos de hierro y cuando atraparon a mi amigo, yo conseguí huir. Lo hemos hecho muchas veces para vender el cobre y el hierro…” Boukary y yo nos hundimos al escucharla.
Sin embargo, cuando ella les interrogó, 5 de los niños, incluido Franck, negaron los hechos diciendo que en la gendarmería reconocieron las acusaciones porque les pegaron. Sólo uno de ellos los reconoció y acusó a los otros 5 niños.
La mala noticia es que también les ha reconocido uno de los revendedores que admite haber comprado el cobre y hierro a los niños detenidos. Y ha reconocido a Franck como uno de sus proveedores…
La responsable del servicio social nos dijo que estimaban en millones de Fcfa (miles de €) las pérdidas de las víctimas del robo, que exigen justicia, y que el proceso se efectuaría en los próximos días.
Terminamos la reunión formulando una petición a la responsable para que el interés supremo del niño sea tenido en cuenta y poder salvar su año escolar y su futuro.
Os mantendremos informados de los acontecimientos. Union de prière por Franck.
(*) Franck es uno de los niños de la sexta promoción del proyecto de Formación y Reinserción de niños de la calle que está con nosotros desde 2013.