¡¡Muchas gracias a la Fundación Barraquer, juntos lo hemos conseguido!!

 Fue una semana de duro trabajo en equipo, entre la Fundación Amigos de Rimkieta y la Fundación Barraquer, durante la cual reinó la harmonía, la convivencia y el buen ambiente.

Entre los 1.000 paciente visitados, se diagnosticaron 140 casos de cataratas, de las cuales 70 son urgentes. Estas personas solo tienen percepción luminosa, cuenta dedos o entre un 0,1% y 0,3% de visión. Y 35 casos de pterigion. Ahora en 2014 vamos a intentar que todas las personas indicadas sean intervenidas y reciban el tratamiento necesario.

 

También prescribieron gafas a 153 pacientes. La Fundación Barraquer vino cargada de un montón de gafas que donó a la FAR, que fueron proporcionadas a precio social a los pacientes, 4.000Cfa (6€) en vez de las más de 85.000Fcfa (135€) que cuestan aquí.

 

La FAR, con la finalidad de formar a los beneficiarios de nuestros proyectos en el valor de las cosas y la necesidad de ganárselas con esfuerzo, tiene la política de no “regalar” sino de “facilitar” a precio social cualquiera de los servicios que ofrece a los habitantes de Rimkieta y Zongo. Conviene no perder de vista que de referencia del salario día/persona al uso continua siendo de 1€ a 1,5€, para interpretar el valor de esos 6€ de contribución que se piden por unas gafas.

Además, encontraron 9 casos graves cuya única solución pasa por la Clínica Barraqueren Barcelona y que esperamos poder evaluar y atender con la colaboración de todos, en la medida de lo posible.

 

Y todo gracias a un equipazo compuesto por las doctoras Idoia Rodríguez Maiztegui y Cris Fernández-Vigo y las optometristas Cris Vilá García y Silvia Baró de la Fundación Barraquerque trataron con una profesionalidad, cariño, atención y dedicación excepcional a todos y cada uno de los pacientes.

 

Además de los dos enfermeros burkinabé especializados en oftalmología, M. Ouedraogo y M. Sanou, y los tres traductores de mooré-francés-español, M. Ilboudo, M. Ganemtore y M. Bayi, cuya colaboración fue indispensable para la buena marcha de la expedición.

 

Mi más sincero agradecimiento también a Cristina Picó, que estuvo al pie del cañón toda la semana gestionando cualquier imprevisto, que los hay, ¡y muchos! Siempre con una sonrisa, siempre disponible. Y a Sylvie y Jacques, que elaboraron todas las fichas médicas de los pacientes a visitar y organizaron, desde semanas antes, los turnos por días y por horas para evitar lo que siempre ocurre en este tipo de expediciones, que la gente duerma desde días antes en la puerta de la Fundación o las tremendas esperas de los pacientes a pleno sol para ser visitados.

 

Tengo que confesar que organizar la expedición me daba algo de vértigo… Cualquier actividad nueva a llevar a cabo por estos lares es todo un reto. Pero la experiencia ha sido maravillosa y ya estoy deseando  ¡volver a repetir!
Idoia, Cristina’s, Silvia, ha sido un placer teneros con nosotras, mil gracias de corazón y… ¡hasta muy prontito!