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Adama, becario de la FAR, futuro juez de Burkina, una historia de éxito

Feb 28, 2025 | 23 Comentarios

Adama, segundo por la derecha, el día de la defensa de su tesis

Adama es de esas personas que caminan con paso firme, transmitiendo seguridad con cada uno de sus movimientos. Tiene una mirada risueña, cargada de un profundo agradecimiento. Pero, si te detienes a contemplarle con más atención, percibes el miedo a la fragilidad, y la tristeza de quien, aunque ha llegado muy lejos, ha vivido con la incertidumbre de saber si sus hermanos y él mismo comerían ese día, con la certeza de que sus padres no podrían pagar ni los cuidados mínimos en caso de enfermedad. Y es que, aunque camina con la cabeza alta, su corazón guarda cicatrices invisibles, marcas de un camino recorrido con sacrificio, que no se ven, pero que se sienten.

Adama es el tercero de seis hermanos, uno de los cuales, Rahim, sufre una discapacidad mental. Su padre, quien trabajó en la compañía de autobuses STMB durante 16 años, perdió su empleo en 2006 cuando la empresa quebró. Desde entonces, ha recorrido las calles en busca de trabajos esporádicos como albañil, enfrentando una batalla diaria para conseguir cada gramo de harina que le permitiera alimentar a sus 6 hijos. Adama recuerda cómo, desde niño, al salir del colegio, acompañaba a su padre en su búsqueda de trabajo, y aprendió el oficio para poder ayudar en casa. La madre se dedicada en cuerpo y alma a Rahim, a quien no se puede dejar solo ya que necesita cuidados y atención constante.

La casa en la que Adama creció, y donde aún viven sus padres, junto a tres de sus hermanos, consta de un pequeño salón y una sola habitación (chambre-salon como las llaman aquí), como la gran mayoría en Rimkieta. La familia dispone de una bicicleta compartida por todos ellos para los desplazamientos diarios, en un barrio, donde no hay transporte público.

Ejemplo de una casa «chambre-salon» de Rimkieta

Muchas familias en situación similar suelen considerar la posibilidad de distribuir a los hijos en hogares de familiares “más acomodados”. La familia de Adama ni siquiera podía permitirse este “lujo”.

Al terminar Tercero de ESO, la familia de Adama atravesaba extremas dificultades económicas, lo que le obligó a abandonar la escuela. A pesar de los obstáculos, Adama no se rindió y buscó la manera de seguir estudiando. Así fue como encontró a la FAR, lo que le permitió retomar sus estudios. Recuerdo bien que el “cupo” de becados de ese año ya estaba completo, pero su hasta entonces excepcional rendimiento académico y su gran motivación nos cautivaron y recurrimos al sistema de “cupo más uno”.

Los resultados obtenidos y su actitud durante los 3 años en los que fue becado en el colegio fueron decisivos para ofrecerle la oportunidad de continuar alguna formación universitaria con una nueva beca. Apasionando por el estudio y la comprensión de las leyes, y con el firme deseo de contribuir a la reforma del sistema judicial de Burkina, se decantó por la carrera de Derecho. En 2023 defendió ante un jurado su tesis de fin de máster titulada “Pactos entre accionistas en el derecho OHADA (Organización para la Armonización del Derecho Empresarial en África)” y obtuvo la segunda mejor calificación de su promoción, junto a la calificación de “muy buena”.

Campaña de realización de DNI y Acta de Nacimiento iniciativa de Adama

Y no contento con todo lo logrado, después de doce meses trabajando en un despacho de abogados, el año pasado Adama se presentó y fue seleccionado por la Escuela de la Magistratura, donde se está preparando para convertirse en fiscal o juez. Su selección, junto a otros 99 estudiantes de un total de 1.500 candidatos, constituyó un logro excepcional y muestra de su dedicación y esfuerzo.

A lo largo de sus estudios, Adama volvió a trabajar muy duro como albañil para poder costear la contribución familiar (un 10%) a la beca universitaria. Además, ya en su tercer año de carrera, propuso la creación de una asesoría legal gratuita a todos los habitantes de Rimkieta, un servicio que sigue prestando todos los sábados por la mañana.

Adama también ha sido el pilar de la campaña de la FAR para la obtención del Documento Nacional de Identidad y las Actas de Nacimiento, en colaboración con la Dirección General de la Policía Nacional. Gracias a esta iniciativa, 215 personas pasaron de ser “sin papeles” en su propio país, a estar debidamente documentados. Este año, con gran entusiasmo, repetiremos la campaña.

Entrada a la Escuela Nacional de Administración y Magistratura de Burkina Faso

Y como final de este post, el texto de agradecimiento del propio protagonista:

Me dirijo a vosotros con el corazón lleno de gratitud por el inestimable apoyo que me habéis brindado para financiar mi formación universitaria. La ayuda y generosidad de la FAR, combinada con mi abnegación en mis estudios, han hecho posible un sueño que, en muchas ocasiones, parecía inalcanzable. Cada día durante mi formación como futuro magistrado es un recordatorio de la oportunidad que la FAR me ha brindado. Les estoy profundamente agradecido. La educación que recibo no sólo me prepara para una carrera profesional, sino que también me enseña el valor del esfuerzo, la constancia y la solidaridad. Espero poder ser un ejemplo para otros jóvenes de mi comunidad y, algún día, llegar yo mismo a poder ayudar a aquellos que, como yo, sueñan con un futuro mejor. Una vez más, gracias por vuestro apoyo y por creer en mí