Acabamos de renovar el stock de maíz del Banco de Cereales con 350 sacos de 100 kilos cada uno. Cada año nos hemos propuesto ofrecer 30.000 kilos de cereal subvencionado, lo que venía a ser facilitar la comida diaria (ración) de unas 60.000 personas anuales.
Este año vamos muy por encima de la previsión de necesidad de ventas que hicimos en diciembre 2010 porque los mercados de cereales han subido más de un 40%. Seguramente este año facilitaremos unos 100.000 kilos, que vienen a ser unas 200.000 raciones anuales ó 550 raciones diarias de alimento.

El saco de maíz de 100 kilos costaba 12.000cfa (18€) en diciembre pasado. Hoy lo hemos comprado a 16.500cfa (25€)! Esta subida en el precio de mercado significa pasar de 350cfa (0,53€) el «plato» de unos 3 kilos (es la medida estándar de compra en Burkina) en diciembre pasado a 500cfa (0,76€) ahora en julio. Esos algo más de 20 céntimos de euro para que coman un día 6 personas, 20 céntimos que aquí no significan demasiado (cuántas veces se acaban dejando las monedas de 5 y 10 céntimos en un «bote» por su poco valor…), allí suponen la diferencia entre poder o no poder comprar el alimento diario…
Cada «ración» de maíz que facilitamos sirve para preparar la cena, el tô, plato nacional de pasta gelatinosa en base a harina de maíz, mijo o sorgo acompañada con salsa. Y si hay suerte, esa misma cena será el alimento de la mañana siguiente para desayunar, aunque muy pocas veces da para tanto…

Sin olvidar nunca que nuestra intención es «perseverar más que abarcar», pero con el deseo de seguir facilitando servicios que mejoren la calidad de vida de los habitantes de Rimkieta, en este caso sus mujeres, sigue su curso y ya está a punto de terminarse la construcción de un Molino de Cereales, de la mano del arquitecto catalán Albert Faus. Puedes ver en anteriores relatos de este blog fotos del progreso de esta nueva edificación que se ubica, como es natural, al lado del Banco de Cereales.
Esperamos poder inaugurarlo muy pronto para evitar muchos kilómetros a pie a aquellas mujeres cargadas con el cereal hasta la molienda y de vuelta.
«me pregunto» si La salida a bolsa de Glencore hace un tiempo y todo el proceso para preparar esta salida han tenido algo que ver en esta nueva escalada de precios de los alimentos… y lo digo así, con un «me pregunto» irónico para evitar uno de mis «me ca…» mas propios de mi mal hablar que prefiero no usar en el blog de una asociación a la que admiro y respeto tanto. Era un «me cachis» claro…
Si bien es cierto que ningún estudio de los considerados serios ha podido jamás demostrar que la especulación sea relevante en la volatilidad de este mercado, mas bien concluyen que la especulación es consecuencia de la inherente volatilidad de los mercados alimentarios y no lo contrario, que es lo que nos gustaría pensar a los que andamos buscando culpables por el mundo para sacarnos las pulgas de encima. Lo de Glencore, ya ha sido de apaga y vámonos! Alguien tan influyente, capaz de urgir a un gobierno como el ruso a cerrar exportaciones, no debería por otro lado prepara su salida a bolsa… o mas bíen bien viceversa, ¿o a caso todos sus assesores con mil másters de economía no se dieron cuenta que una propuesta como esta sería el disparador de la escalada de precios de 2008? claro que lo vieron! pero les interesó… Creo que sus madres y padres no les enseñaron eso de «niño, con el pan no se juega!»
Bueno, ya me callo que sino voy a poneme a charlar de los fondos con los que trabajan nuestros bancos… ¿Quereis apostar al precio de los alimentos futuros? es muy divertido:
-hagan sus apuestas señores!
-10.000 al maiz y el arroz!
rueda la bolita y… rojo!!!
el señor gana, la banca gana y claro, somalia, niger, burkina, perú, bolivia,etc etc etc… pierden… pierden a sus hijos, muertos de hambre, pierden a sus madres y padres, muertos de hambre, pierden hermanos y hermanas, muertos de hambre…
¡ah que es divertido este juego!
ya ves María, he vuelto de las vacaciones con ganas de tocar las… narices.
Por cierto, felicidades por el ritmo de trabajo que llevais! y felicita a Albert de mi parte!
Y ahora si que me callo. Un abrazo!