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¡Nunca llueve a gusto de todos!

Jun 29, 2014 | 12 Comentarios

Llevo tiempo de  preocupante sequía creativa. Lo atribuyo al calor que hemos pasado estos últimos meses que este año ha sido muy fuerte. Pero empiezan ya las lluvias y con ellas me ha vuelto la inspiración para este nuevo post del blog que espero os guste.

Sí, llegan las lluvias. Esta misma madrugada me he despertado asustada por el ruido de la fuerza con la que caía el agua sobre la chapa del techo de casa! La tormenta no ha durado más de media horita, pero ha sido media hora de una intensidad feroz que ha dejado una estampa de profundos charcos a lo largo de todo camino para llegar a Rimkieta esta mañana.

 Con la llegada de las lluvias llega también la nueva plantación de árboles. Cada año 1.000 árboles nuevos para esta tierra desarbolada… Paul y Lambert empezaron durante el mes de mayo a cavar los agujeros y ahora los están plantando, con su correspondiente abono y valla de protección. ¡Me gusta la plantación de árboles! Además de los innumerables beneficios para la naturaleza y de la inestimable contribución que significan para el medio ambiente, el proyecto de plantación de árboles de la FAR ha significado una pequeña transformación social en el barrio. Los primeros árboles que plantamos fueron utilizados como leña para cocinar… ¡Ahora son los propios vecinos de las zonas donde plantamos los árboles los que se encargan de regarlos y cuidarlos!

Las lluvias nos darán a todos un respiro del sofocante calor de los meses pasados. Y esperemos que también disminuyan los cortes de electricidad y de agua que este año están siendo exagerados. Esta misma semana hemos registrado 11 cortes de suministro en diferentes momentos del día que han sumado más de 10 horas sin electricidad… ¡Nada fácil!

Pero, como cada año, las lluvias traerán calles inundadas e intransitables; casas de adobe irreparables que acabarán derrumbándose; aguas estancadas, nido de mosquitos que marcan el inicio de la temporada fuerte de malaria; y niños que faltarán al colegio para ir a bañarse en los embalses, con más de uno, así ocurre cada año, que fallecerá ahogado o de alguna enfermedad cogida en dichas aguas…

 Dicen que las noches que refresca después de la lluvia aumentan los robos porque la gente duerme a pierna suelta con el fresquito… ¡Nunca llueve a gusto de todos!