Un grupo de Amigos de Rimkieta procedentes de Barcelona y Valencia hemos tenido la oportunidad de ir en diciembre pasado a Burkina Faso a pasar una semana
empapándonos de los proyectos que la Asociación tiene en marcha.
Estuvimos en el pozo, donde hicimos un estudio del rendimiento y detectamos un problema que corregimos. También vimos que había un problema de seguridad y pedimos que levantaran un muro para proteger el motor de la bomba volanta de los niños que se acercan al pozo.
Pasamos un par de mañanas en la maternelle, jugando con los niños, cantando con ellos, viendo lo que estaban aprendiendo, tomándoles medidas, pesándoles y repartiéndoles el nuevo material escolar y la ropa que habían donado y hablando co
n la profesora del plan de enseñanza de los niños y sus madres y de la alimentación y medicación.
Visitamos al Hermano Salvador en su Colegio de Badenya. Los alumnos nos habían preparado una emotiva fiesta de bienvenida, con cantos y bailes y acrobacias de gimnasia. Pasamos una tarde agradabilísima.
También asistimos a una Misa Mossi y visitamos al Cure Jean Andrien que nos enseñó su parroquia y sus proyectos.

Y asistimos a un partido de fútbol de los niños de la escuela. Repartimos los equipos que nos donaron del FC Barcelona y de la Fundació Valencia FC y pasamos una tarde maravillosa! Impresiona el contraste entre los equipos que les dimos y el calzado que llevaban, sobre todo teniendo en cuenta el estado y la dureza del terreno… Por cierto, ganó el FC Barcelona!
Pasamos un día entero en la Alcaldía y de Ministerio en Ministerio, intentando desatascar los papeles de solicitud del nuevo terreno. Con un poco de suerte pronto nos lo concederán!!! 
También tuvimos la oportunidad de visitar a las señoras que producen la salsa de Sumbala, una especie de ketchup picante, picante!!! En esta actividad hay empleadas 3 mujeres que se ganan así la vida.
Y fuimos de excursión a un pueblo en plena sabana y conocimos cómo vive una familia rural.
Para mí ha resultado ser la experiencia más enriquecedora de mi vida! Realmente la palabra “nada” adquiere toda su dimensión allí, cuando ves lo que tiene esta gente tan extremamente pobre…
Admirable calidad humana.
¡Felicidades!